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Ruta en coche por los pueblos más bonitos de Asturias

Aunque llevo mucho tiempo viniendo a España cada año, tenía una deuda pendiente con el norte que ya era hora de saldar. Por eso, cuando surgió la posibilidad de hacer una ruta en coche por los pueblos más bonitos de Asturias, no lo dudé. Era una buena excusa para escaparme del calor sofocante de Madrid, pero también para conocer una provincia de la que sabía poco y nada. Aunque imaginé que iba a gustarme, jamás pensé que Asturias se iba a robar mi corazón.

En este post, una ruta en coche por los pueblos más bonitos de Asturias, para que vos también te animes a explorar la región.

Para hacer este viaje alquilamos un auto en Discovercars, un comparador que nos permitió elegir el coche que más se ajustaba a lo que necesitábamos (un auto cómodo, con kilómetraje ilimitado y buena autonomía). Lo retiramos en Barajas y partimos desde allí.

Cudilleros, uno de los pueblos más bonitos de Asturias para visitar en coche
Cudilleros, uno de los pueblos más bonitos de Asturias

Ruta en coche por los pueblos más bonitos de Asturias

Asturias es una provincia que se destaca por sus paisajes, que incluyen los Picos de Europa, valles de un verde maravilloso, acantilados y bosques espesos. Si bien es cierto que España está muy bien conectada y es posible hacer esta ruta en transporte público, las opciones y los posibles desvíos son tantos, que lo mejor es hacerlo con movilidad propia. Hacer un viaje en coche te permitirá explorar los pueblos más bonitos de Asturias a tu ritmo, hacer paradas espontáneas y frenar en los miradores, muchas veces inaccesibles o poco cómodos de visitar en transporte público. Eso sin contar la posibilidad de dormir en hoteles fuera de los centros turísticos.

Nosotros hicimos esta ruta en seis días, pero lo mejor es tomarse de siete a diez, para poder disfrutar más. Si en algún momento de la ruta te dan ganas quedarte a dormir en plena Naturaleza, vale la pena echar un vistazo a AlohaCamp, un portal con alojamientos diferentes y muy cuidados. Allí encontrarás opciones como cabaña en los árboles, burbujas entre montañas, cabañas de madera o glampings rodeados de verde. Es una forma preciosa de vivir Asturias con calma, despertarse con el sonido del bosque y descansar lejos de las zonas más concurridas.

La ruta comienza en Colombres, famoso por su arquitectura indiana. Desconocía este dato, y confieso que me llamó mucho la atención: en Asturias, al igual que en otras regiones de España, existen muchas construcciones hechas por los inmigrantes que, luego de “hacer la América”, regresaron a su patria. Con la fortuna que habían hecho en el Nuevo Continente mandaron a construir casas y edificios fastuosos que sobreviven hasta el día de hoy. La Quinta de Guadalupe y la Casa de las Palmeras, con sus fachadas modernistas, son un claro ejemplo de este nuevo símbolo de status. Vale la pena pasear por el pueblo y admirar estas fachadas.

Muy cerquita de allí se encuentra la Playa de Cobijeru,  una cala de apenas 30 m conectada al mar únicamente por grietas en los acantilados. Es ideal para un baño y para fotografiar cuevas y formaciones rocosas.

La siguiente parada es la Playa de Ballota, a tan solo 5 km de Llanes. Forma, junto a Andrín, un conjunto espectacular que ha sido declarado paisaje protegido. Aquí podrás relajarte en su arena dorada, perfecta para nadar o hacer snorkel. Si coincides con pleamar o buen oleaje, no te pierdas uno de los fenómenos naturales más sorprendentes de Asturias: el “bufón” de Ballota, que impulsa chorros de agua mediante presión entre las roca. 

Justo al lado de Ballota, separada solo por el Mirador de la Boriza, se encuentra Andrín, conocida por su arena blanca y los altísimos acantilados que la enmarcan.

Foto de Elena Merino

Después de la costa, el viaje sigue rumbo a Llanes, uno de los pueblos más bonitos de Asturias. Su casco antiguo conserva murallas medievales y calles salpicadas de palacios y casonas marineras. Dato de color: en Villa Parres, una de esas casonas, se rodó la película El Orfanato.

Tras un desayuno en Llanes, continuá con la ruta en coche por los pueblos más bonitos de Asturias.  

A tan solo cinco minutos de Llanes se encuentra la Playa de Poo, un arenal protegido naturalmente por la desembocadura del río Vallina, que crea una piscina de aguas tranquilas —ideal para niños y familias—. Cerca de allí también se encuentra la Playa de Torimbia, una de las más espectaculares de Asturias.

Esta playa en la desembocadura del río Nueva es un pequeño teatro natural donde el mar ha esculpido cuevas, arcos y pasadizos en la roca kárstica. Cuando llega la marea baja, se revela todo su esplendor: un arenal triangular rodeado de impresionantes formaciones. Las aguas, tranquilas y transparentes, sirven como una piscina submarina perfecta para hacer snorkel. 

existen muchas playas preciosas que se pueden visitar entre los pueblos más lindos de Asturias

Culmina la jornada en los Bufones de Pría, un espectáculo natural impresionante: chimeneas en los acantilados que expulsan chorros de agua y aire con fuerza cuando hay pleamar y oleaje.

Conduce unos 30 minutos hasta Cangas de Onís, una villa encantadora famosa por su icónico Puente Romano sobre el río Sella y como puerta de acceso a los majestuosos Lagos de Covadonga. SI tenés tiempo y te gustan los deportes de aventura, podés aprovechar para hacer el descenso del Rio Sella en canoa o barranquismo en Arrionda.

Para cenar, te recomiendo que vayas hasta La Venta de Soto, un restaurante en las afueras de Cangas. Se come excelente, super abundante y bien tradicional. El arroz con leche de postre es de otro planeta.

Comienza el día en los icónicos Lagos de Covadonga, situados en el corazón de los Picos de Europa. Estos lagos glaciares, rodeados de picos majestuosos y praderas alpinas, ofrecen postales que parecen sacadas de un cuento.

Foto de Juan Antonio Guzmán

SI viajas fuera de temporada alta, puedes acceder con tu vehículo antes de las 8.30 de la mañana. Si no, deberás tomar el autobús que parte desde el pueblo.  

Tras bajar, visita el histórico Santuario de Covadonga, anclado en una gruta donde, según la tradición, apareció la Santina —la Virgen que inspiró la Reconquista—. La cueva se alcanza tras subir 103 escalones, un ritual que conecta espiritualidad, paisaje y silencio. 

Desde Covadonga, sigue hacia el Mirador del Fitu, en la Sierra del Sueve. Este mirador en forma de taza ofrece vistas de 360° que abarcan desde el Cantábrico hasta los picos nevados de Europa. Ideal para disfrutar del paisaje, hacer fotos panorámicas o incluso iniciar rutas senderistas hacia el Picu Pienzu.

Termina la jornada en Ribadesella, uno de los pueblos más bonitos de Asturias, ideal para pasear por su paseo marítimo, callejear por el casco antiguo y relajarte en una terraza frente a la ría. No te pierdas su ambiente marinero, perfecto para cenar pescado fresco o una sidra asturiana al atardecer.

Desciende de las montañas rumbo a Lastres, uno de los pueblos más fotogénicos de Asturias. Pasea por calles empedradas, disfruta de miradores como San Roque y admira las casas colgantes frente al mar. No te pierdas su Torre del Reloj y el puerto, perfectos para una parada de café o una mariscada.

A sólo 15 min de Lastres, se encuentra Tazones, uno de los pueblos más bonitos de Asturias. Su casco histórico declarado Conjunto Histórico-Artístico es ideal para pasar la tarde. Pasea por sus barrios San Miguel y San Roque, busca huellas de dinosaurio en la playa y disfruta de pescado fresco en una sidrería local.

Si tienes tiempo, la parada obligada es Gijón, una ciudad que amerita un par de días para recorrerla. Si no, puedes completar el día conduciendo a Avilés, tercera gran ciudad asturiana. Recorre el casco antiguo y la ría, y no dejes de visitar el Centro Niemeyer con su arquitectura vanguardista. Aprovecha el entorno revitalizado para cenar en alguno de sus buenos restaurantes.

Arranca el día en uno de los cabos más imponentes de Asturias: Cabo Vidio. Sus acantilados de cerca de 80 m, formados en glacis de cuarcita y pizarra, son el escenario ideal para sentir el poder del Cantábrico.

A pocos kilómetros, llegas a Cudillero, un encantador puerto pesquero rodeado de casas de colores que trepan por la ladera como un anfiteatro natural sobre el mar. Sus habitantes —conocidos como pixuetos— aún conservan un dialecto propio, herencia de la pesca y, según cuenta la leyenda, de antiguos contactos nórdicos. En la Plaza de la Marina, justo frente al puerto, encontrarás sidrerías y restaurantes donde degustar pescados emblemáticos como el pixín, merluza a la sidra y centollo, todo regado con sidra escanciada al estilo local.

Cudilleros es uno de los pueblos más encantadores de Asturias
Foto: Alejandro Broncano

Antes de irte, subí los escalones hasta los miradores de La Garita o La Atalaya: las vistas del pueblo colgando sobre el Cantábrico te recordarán por qué este rincón ha sido catalogado como uno de los más fotogénicos y encantadores de toda España.

Luego, conduce a Puerto de Vega, pueblo costero galardonado como “Ejemplar de Asturias” en 1995 y uno de los más bonitos de la región . Pasea por su casco histórico: la plaza de Cupido, la iglesia de Santa Marina, el antiguo mercado de pescado de 1928. Dato de color: aquí se filmó la serie de Netflix “La última noche en Tremor”, y es muy fácil reconocer algunos de los paisajes. Puerto de Vega es también el punto de partida de la Senda Costa Naviega, una ruta bordeando acantilados hacia Frejulfe o Navia, ideal para caminatas al atardecer.

Puerto de Vega es uno de los pueblos pesqueros más bonitos de Asturias.

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Arranca el día conduciendo hacia Taramundi, capital del concejo y cuna de la excelencia en cuchillería artesanal. Este pueblo cuenta con denominación de “Zona de Interés Artesanal”, donde los ferreiros aún forjan navajas con hojas de acero al carbono, mangos de boj y decoraciones tradicionales—una mezcla perfecta entre tradición y calidad. Pasear por sus talleres es asomarse al pasado y sentir cómo el acero fluye bajo el martillo, moldeando herramientas que son auténticas joyas de uso y arte.

Podés pasar el día disfrutando del paisaje o aventurarte en la Ruta del Agua, un sendero circular de unos 14 km que serpentea por el valle del río Turía. En este recorrido (que recomiendo, porque aunque es largo no es de gran exigencia y se disfruta muchísimo) podés visitar el Museo de los Molinos de Mazonovo (19 ingenios hidráulicos en funcionamiento), la cascada del arroyo Salgueira, y llegar hasta Os Teixóis, donde podrás ver más ingenios hidráulicos, como mazos, batán y una pequeña central eléctrica—testimonio del aprovechamiento ancestral del agua.

Desde Taramundi pueden hacerse caminatas para ver paisajes hermosos de Asturias

Si cuentas con más días, podrías añadir una escapada al Parque Nacional de Somiedo, declarado Reserva de la Biosfera por la Unesco. Allí te esperan una docena de lagos glaciares como el del Valle y los de Saliencia, perfectos para rutas de senderismo. Otra alternativa fantástica es la Senda del Oso, una vía verde de unos 20–22 km, ideal para recorrer en bici o andando entre desfiladeros, túneles y hasta un cercado de osos pardos, una experiencia muy popular y accesible.

Y si aún quieres exprimir más la región de Asturias 😊, no te pierdas Oviedo, con su casco medieval, sidra y prerrománico, y Gijón, con su ambiente marinero y la playa de San Lorenzo: un broche urbano perfecto para equilibrar costa, montaña y cultura local.

Laura Lazzarino

Soy Laura y desde 2008 vivo con mi mochila a cuestas, con un único objetivo: viajar para contarlo. Este blog es el resultado de mis aventuras a lo largo de +70 países. ¡Bienvenido a bordo!

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