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Gran Migración del Serengeti: cuándo verla y cómo es

Quiero empezar este post haciendo una GRAN aclaración, para que no te pase lo mismo que a mí (y que a muchas personas). Porque sí, cuando alguien piensa en la Gran Migración del Serengeti, lo primero que visualiza es esa foto maravillosa que todos hemos visto alguna vez en la tele o en las redes: cientos de ñus cruzando el río con saltos espectaculares, polvo que se levanta de la tierra y algún que otro cocodrilo al acecho bajo el agua.

Ñus cruzando el río Mara durante el famoso cruce de la Gran Migración en el Serengeti
Una foto así, más o menos

Y si bien, eso es cierto y sucede, reducir la Gran Migración a ese momento específico es un gran error. Viajé a Tanzania en noviembre me encontré con otra cosa: miles de ñus pastando tranquilos por la llanura, sin un río a la vista.

Manada de ñus pastando en las llanuras del sur del Serengeti durante la Gran Migración en noviembre
Y lo que vi fue esto

Durante un rato pensé que me había perdido “la” migración. Pero no, la estaba viendo. Lo que pasa es que solemos confundir la Gran Migración con el cruce del río Mara, y son dos cosas distintas. El cruce es apenas un puñado de días dentro de un ciclo que dura los doce meses del año. Esas manadas pastando lento por el sur del Serengeti que vi en noviembre son tan Gran Migración como la foto que uso para ilustrar este artículo.

Así que antes de contarte cómo es y cuándo verla, vale la pena aclarar esto primero: si tu plan es ver exclusivamente el cruce, estás jugando con una única semana de un ciclo entero, y ni siquiera ahí hay garantías. Pero si entendés la migración como lo que realmente es —un movimiento constante de más de un millón de animales por la sabana—, cualquier época del año tiene algo para mostrarte.

La Gran Migración es un espectáculo natural. Cada año, millones de animales se desplazan por las llanuras del ecosistema Serengeti – Masai Mara, entre Tanzania y Kenia, en busca de agua y pastos frescos.

Los grandes protagonistas son los ñus, acompañados por cientos de miles de cebras y otros herbívoros. No es un evento ni es un viaje con un punto de partida y otro de llegada. Es un ciclo anual: las manadas se mueven según las lluvias y el crecimiento de la hierba.

A medida que cambian las condiciones del terreno, las grandes manadas van avanzando. Y con ellas también se mueven los depredadores, que aprovechan la enorme concentración de animales y que las crías recién nacidas son una presa fácil. Por eso, cuando presenciamos esta migración, no estamos solo observando miles de animales caminando por la sabana: estamos frente a un ciclo de vida, de supervivencia y movimiento que transforma el paisaje una y otra vez, durante todo el año.

La Gran Migración sucede en la región del Serengeti-Mara, una enorme extensión de llanuras que atraviesa el norte de Tanzania y el sur de Kenia.

El recorrido comienza en el sur del Serengeti; allí las manadas pasan buena parte del verano y principios de año. Desde allí, los animales comienzan a desplazarse hacia el oeste y luego hacia el norte, atravesando distintas zonas del parque Serengeti y llegando finalmente hasta la frontera con Kenia. Luego continúan su recorrido hacia la Reserva Nacional Masai Mara, donde encuentran nuevos pastos antes de emprender el camino de regreso hacia Tanzania.

Por supuesto, las líneas de frontera y la diferencia de países es algo que solo entendemos nosotros los humanos. Para los animales, estos parques son su hábitat natural, su gran extensión de tierra habitable.

Por eso, más que pensar en un recorrido marcado en un mapa, es mejor imaginar millones de animales moviéndose constantemente por una enorme extensión de sabana.

Aunque se habla de meses o periodos para poder entender el recorrido, la Gran Migración no sigue un calendario exacto. Las lluvias pueden adelantarse o retrasarse y las manadas no se mueven todas al mismo tiempo.

A comienzos del año, los animales se concentran en el sur del Serengeti y la zona de Ndutu. En ese momento los pastizales están verdes y es cuando nacen cientos de miles de crías de ñu. Esto, al mismo tiempo, atrae a los depredadores de la sabana, que buscan aprovecharse de los todavía frágiles recién nacidos.

Con la llegada de las grandes lluvias, las manadas empiezan a desplazarse hacia el oeste y el norte del Serengeti en busca de nuevos pastos.

Ñus pastando de forma dispersa durante los meses de abril y mayo

Durante estos meses los animales están más dispersos y puede resultar más difícil predecir exactamente dónde encontrarlos. A cambio, el paisaje está completamente verde y hay menos visitantes que durante los meses de los grandes cruces.

A medida que los animales continúan avanzando hacia el norte, algunos llegan hasta el río Grumeti. Este es uno de los primeros obstáculos que encuentran en su recorrido y es donde también comienzan los cruces de ríos que hacen tan famosa a la Gran Migración.

Durante estos meses las manadas llegan al norte del Serengeti y muchas continúan su recorrido hacia la Reserva Nacional Masai Mara, en Kenia.

Es la época más buscada por los turistas porque es cuando sucede el cruce del río Mara. Pero hay algo que tenemos que tener claro: no existe una fecha exacta para ver un cruce. Las manadas pueden permanecer durante horas o incluso días en las orillas antes de decidirse a atravesar el río. Ahí no hay atajos, solo queda tener paciencia.

Después de pasar por Kenia, la migración emprende el camino de regreso hacia el sur de Tanzania. Con las lluvias cortas, el ciclo vuelve a ponerse en marcha y los animales se preparan para regresar a las zonas donde comenzará nuevamente la temporada de nacimientos.

Este cruce es la parte más famosa de la Gran Migración. Probablemente porque la mayoría de las imágenes que circulan de este acontecimiento son las de miles de ñus lanzándose al agua para cruzar precisamente este río.

Pero hay algo que quiero que sepas: llegar hasta el río no significa necesariamente que el cruce vaya a ocurrir. Y ahí, otra vez, hace falta paciencia.

Las manadas pueden concentrarse durante horas en las orillas, avanzar unos metros, retroceder y volver a intentarlo. A veces puede parecer que van a cruzar y, de repente, cambian de dirección. Cuando algún ñu —o una cebra— decide finalmente entrar al agua, precipita que todos los demás lo sigan de inmediato. Y a partir de ahí, sí: todo sucede muy rápido. Miles de animales comienzan a bajar por las orillas empinadas, se amontonan y cruzan el río.

Esto no es solo movimiento, es una lucha por la supervivencia. Muchos animales mueren ahogados o atacados por los grandes cocodrilos que esperan atentos debajo de la superficie.

Nosotros simplemente observamos todo. Miramos el desarrollo de una escena que no podemos controlar ni predecir.

No hay un único mes “mejor”, depende de qué querés ver. Si tu prioridad es el cruce del río Mara, la ventana más buscada es entre julio y septiembre. Si preferís ver el nacimiento de las crías, el momento es entre enero y marzo, en el sur del Serengeti y la zona de Ndutu.

Sí. La migración es un ciclo permanente, no un evento puntual: los animales siempre están en movimiento en algún punto del ecosistema Serengeti-Mara. Lo que cambia según la época es la zona exacta donde vas a encontrarlos.

Se puede ver de los dos lados. Entre enero y junio, y también en el regreso de octubre a diciembre, las manadas están del lado tanzano, en el Serengeti. Entre julio y septiembre, buena parte de la migración cruza hacia el Masai Mara, en Kenia.

Sí, siempre que se haga con un guía autorizado y respetando la distancia y las normas del parque. Los cruces se observan desde el vehículo, sin bajar ni acercarse a la orilla.

Podemos viajar hasta el Serengeti, buscar las manadas y esperar durante horas frente a un río, pero nunca vamos a saber exactamente cuándo va a suceder eso que fuimos a buscar.

Por eso, cuando hacemos un safari durante algún momento de la Gran Migración, no solo vamos detrás de los ñus y las cebras: también podemos encontrarnos con toda la fauna que habita este ecosistema. Y lo mejor que podés hacer es disfrutar del espectáculo.

Si todavía estás armando el resto del viaje, en mi guía completa para viajar a Tanzania tenés toda la parte práctica —visa, vacunas, cuándo ir— resuelta.

Laura Lazzarino

Soy Laura y desde 2008 vivo con mi mochila a cuestas, con un único objetivo: viajar para contarlo. Este blog es el resultado de mis aventuras a lo largo de +70 países. ¡Bienvenido a bordo!

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