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Viajar a Tanzania: guía con todo lo que necesitás saber

Aclaración pre post: esta no es una entrada objetiva. Tanzania es uno de mis países preferidos de África, al que más veces he ido (junto con Marruecos) y al que no me canso de viajar. Así que, si me preguntás a mí si vale la pena viajar a Tanzania, la respuesta siempre va a ser un sí.

No importa si tu plan es hacer un safari, subir el Kilimanjaro, tomarte las vacaciones de tu vida en Zanzíbar o recorrer el país de norte a sur; Tanzania es amable para viajar, tiene unos paisajes que te dejan con la boca abierta, y un ritmo pole pole que se contagia muy rápido. Así que para vos armé esta guía con todo lo que necesitás saber antes de viajar a Tanzania: desde visas y vacunas hasta cuándo ir y qué se puede hacer más allá del safari, el Kilimanjaro y Zanzíbar.

safari en Tarangire, una de las razones para viajar a Tanzania

Tanzania es, junto con Kenia, uno de los grandes destinos de safari de África Oriental. Acá está el Serengeti, uno de los ecosistemas más importantes del planeta, y el cráter de Ngorongoro, donde se concentra una altísima densidad de fauna dentro de un volcán extinto. También es, por supuesto, el país del Kilimanjaro, el techo de África y uno de los grandes desafíos para quienes quieren sumar un trekking de altura a su viaje.

Pero reducir Tanzania a esos tres nombres es quedarse con una parte muy chica de todo lo que ofrece. El país tiene un circuito de safaris en el sur mucho menos transitado que el del norte, ciudades con una historia swahili, árabe y colonial fascinante, comunidades como los masái o los datoga con formas de vida muy distintas a la nuestra, y una costa que no se limita a Zanzíbar. Eso, sin contar las costas del Tanganica o la posibilidad de ver chimpancés. Es, en definitiva, un país para combinar naturaleza, historia y cultura, no solo animales.

Antes de empezar el viaje, conviene tener resueltas algunas cuestiones prácticas:

Para viajar a Tanzania necesitás una visa de entrada. Los argentinos y la mayoría de los pasaportes latinoamericanos y europeos pueden tramitarla online antes de viajar, a través de la página oficial de inmigración de Tanzania. La visa de turismo de entrada única tiene un costo de US$50 y permite permanecer en el país hasta 90 días (los ciudadanos estadounidenses pagan US$100 por una visa de entradas múltiples, válida por un año).

Para ingresar vas a necesitar un pasaporte con una validez mínima de 6 meses desde tu fecha de salida y la visa correspondiente. Es posible que te soliciten el pasaje de salida del país o de continuación de viaje, además de comprobante de alojamiento para la primera noche.

Otra posibilidad es tramitar la visa al llegar. Tiene el mismo valor, pero hay que pagar con el cambio justo porque no te dan vuelto. De ser posible, recomiendo hacerla online antes de viajar, así llegás con el trámite resuelto y evitás las filas en el aeropuerto.

Si viajás desde Argentina o desde otros países de la región, chequeá el requisito de la fiebre amarilla antes de viajar: Tanzania exige el certificado internacional de vacunación a los viajeros que llegan desde (o transitan por) un país con riesgo de esta enfermedad, y Argentina está entre ellos.

antes de viajar a Tanzania es importante consultar con un médico para revisar la profilaxis recomendada

En Tanzania existe riesgo de malaria en la mayor parte del territorio, incluida Zanzíbar, por lo que te recomiendo consultar con un médico especializado en medicina del viajero para conocer las medidas de prevención y evaluar la profilaxis según tu itinerario.

Por otra parte, siempre recomiendo llevar un buen seguro. Tanzania tiene zonas de safari bastante alejadas de los grandes centros urbanos, así que contar con una buena cobertura es siempre mi recomendación para viajar tranquila.

La moneda de Tanzania es el chelín tanzano (TZS). En las zonas turísticas y en la mayoría de los alojamientos vas a poder pagar con tarjeta, pero para moverte por tu cuenta o consumir en pequeños comercios y mercados siempre es bueno tener algo de efectivo.

Las propinas, aunque no son obligatorias, son habituales, especialmente durante los safaris: para guías, conductores y personal de los alojamientos. Siempre es buena idea tener cambio chico encima.

El swahili es el idioma nacional y el que vas a escuchar en todo el país, pero el inglés también es idioma oficial y es el que se usa en hoteles, agencias y la mayoría de los servicios turísticos, así que no vas a tener problemas para comunicarte.

Aprender algunas palabras en swahili —”asante” (gracias), “habari” (¿cómo estás?), “karibu” (de nada)— siempre ayuda a romper el hielo, sobre todo en los pueblos más chicos.

En las ciudades y zonas turísticas vas a encontrar conexión con bastante facilidad, pero durante los safaris la señal puede ser irregular o directamente desaparecer en algunos parques.

Aunque muchos bloggers recomiendan una eSIM, lo cierto es que los costos son mucho más altos que si si compras un chip local en cualquier tienda física (que es lo que siempre hago cuando viajo a Tanzania).

Tanzania es un país bastante preparado para el turismo, especialmente en las zonas donde se concentran los safaris, el Kilimanjaro y Zanzíbar. De todas formas, en las ciudades conviene tomar las mismas precauciones que tomarías en cualquier lugar que no conocés: cuidar tus pertenencias, evitar caminar solo de noche y no llevar objetos de valor a la vista.

Durante los safaris, lo más importante es respetar las indicaciones del guía y las normas de los parques. Estamos hablando de animales salvajes: no hay que bajar del vehículo ni acercarse por nuestra cuenta.

safari en tanzania tarangire

La mejor época para viajar a Tanzania depende bastante de lo que quieras hacer durante el viaje.

Si tu prioridad es el safari clásico, los meses más secos suelen ser los más recomendables: entre junio y octubre es más fácil encontrar animales alrededor de los puntos de agua, porque la vegetación está más baja y la fauna se concentra donde hay agua disponible. Sin embargo, estos también suelen ser los meses con mayor concentración de turistas y eso se traduce a parques un poco saturados.

no hay una fecha ideal para viajar a tanzania: todo depende de lo que quieras hacer

La temporada de lluvias se divide en dos períodos: las lluvias cortas, entre noviembre y diciembre, y las lluvias largas, que se concentran entre marzo y mayo. No es la mejor época para un safari clásico, pero sí para viajar con menos turistas y ver el paisaje mucho más verde.

Si uno de los motivos de tu viaje es ver la Gran Migración, tené en cuenta que no ocurre en una única época ni en un único lugar. Los animales están en movimiento durante todo el año, siguiendo las lluvias y buscando nuevos pastos. Lo que cambia es la zona en la que se encuentran y el momento de la migración que vas a poder ver: entre julio y octubre suele coincidir con el famoso cruce del río Mara, ya del lado de Kenia, algo que cuento en detalle en mi guía para viajar a Kenia. Voy a dedicarle un artículo aparte a la Gran Migración para que puedas planificar tu safari según la época del año en la que viajes (enlace a artículo).

Si tu prioridad es la playa en Zanzíbar, el clima acompaña casi todo el año, salvo en las temporadas de lluvia más intensa (abril y mayo, sobre todo).

Tanzania suele resumirse en tres postales —el safari, el Kilimanjaro y Zanzíbar— pero el país tiene mucho más para ofrecer: safaris en el sur casi sin turistas, montañas de clima fresco, chimpancés sobre el Lago Tanganika, una costa suajili que va mucho más allá de Zanzíbar y ciudades con historia propia.

Para no repetirme, le voy a dedicar un artículo aparte a qué ver en Tanzania. Acá te dejo también una guía exclusiva para viajar a Zanzíbar.

De todas maneras, acá va un panorama rápido de lo que te vas a encontrar:

  • Safaris en el norte: el circuito clásico, con el Parque Nacional Tarangire, el famoso Serengeti, el cráter de Ngorongoro, y Lago Manyara. Se puede sumar un vuelo en globo aerostático al amanecer sobre el Serengeti.
  • Safaris en el sur: Nyerere y Ruaha, mucho menos transitados, con safaris en barco y a pie.
  • El Kilimanjaro y el Monte Meru: el techo de África y su alternativa menos conocida, dentro del Parque Nacional Arusha.
  • El Lago Natron: un lago de soda de color rojizo, flamencos enanos y el volcán sagrado Ol Doinyo Lengai.
Lago Natron, uno de los imperdibles de Tanzania
  • Chimpancés en Kigoma y el Lago Tanganika: trekkings en el Parque Nacional Gombe Stream, la zona donde trabajó Jane Goodall.
  • La costa suajili del sur: las ruinas de Kilwa Kisiwani, Patrimonio de la Humanidad por la UNESCO, y Mtwara.
  • Las montañas de Lushoto (Usambara) y Tanga: clima fresco, té, café y cascadas, con Tanga como dato curioso de la época colonial alemana.
  • La costa: Zanzíbar, Pemba y Mafia: playas, buceo y hasta tiburones ballena, más allá de la isla más conocida.
  • Las ciudades: Arusha, Bagamoyo y Dar es Salaam, sobre la que además preparé una guía aparte para quienes tienen un día de escala en Dar es Salaam.

Esto depende mucho del tipo de viaje que hagas y, sobre todo, del tiempo que tengas. Si me leés desde hace rato, sabés que el primer viaje por Tanzania lo hice completamente en autostop, y fue todo un éxito (hasta logramos volar a Zanzíbar en avioneta privada).

Sin embargo, entiendo que no es la elección más frecuente, así que acá va mi resumen:

Para el circuito de safaris del norte, lo más habitual es contratar un safari con una empresa local, algo que además simplifica mucho la logística: los guías conocen el comportamiento de los animales y saben dónde encontrarlos.

Para moverte entre regiones muy alejadas —por ejemplo, para combinar el norte con Zanzíbar, o el norte con el sur— lo más práctico suele ser tomar un vuelo interno en avioneta, ya que las distancias por tierra son largas y los caminos, en algunos tramos, bastante lentos.

Si tenés más tiempo y preferís un viaje más independiente, también es posible moverte en transporte público entre las ciudades principales. Son lentos pero toda una experiencia.

Para los safaris, ropa cómoda y liviana, preferentemente en colores neutros, una campera para las mañanas y las noches (en el cráter de Ngorongoro, sobre todo, hace bastante frío), gorra o sombrero y anteojos de sol.

Si vas a subir al Kilimanjaro necesitás equipo de trekking de montaña: buen calzado, capas de abrigo para distintas temperaturas y protección para la lluvia y el frío en las alturas.

También recordá el repelente, protector solar, una linterna pequeña, botella reutilizable y el adaptador de enchufes tipo G.

Y una última recomendación que parece obvia pero se agradece mucho: una mochila chica y cómoda para usar en las excursiones del día a día, distinta a la que uses para llevar todo tu equipaje.

¿Necesito visa para viajar a Tanzania? Sí. Con pasaporte argentino y la mayoría de los pasaportes latinoamericanos necesitás tramitar la visa antes de viajar (o al llegar). Se puede solicitar online y tiene un costo de US$50.

¿Es peligroso viajar a Tanzania? No, especialmente en las zonas turísticas habituales: los parques nacionales, el circuito del Kilimanjaro y Zanzíbar. Como en cualquier destino, conviene informarse antes de viajar y tomar precauciones básicas en las ciudades.

¿Necesito vacunarme para viajar a Tanzania? Es obligatorio el certificado de fiebre amarilla si venís de un país con riesgo, como Argentina. También se recomienda consultar sobre profilaxis para la malaria antes del viaje.

¿Cuál es la mejor época para viajar a Tanzania? Esto es muy relativo. Los meses secos, entre junio y octubre, son los más recomendados para el safari clásico. Sin embargo, son meses los de más concurrencia y donde a veces se puede sentir la saturación. A menos que quieras ver algo muy específico (como el cruce de los ríos, por ejemplo), lo más recomendable si vas a hacer safari es hacerlo fuera de temporada. Los meses de noviembre y diciembre, por ejemplo, o mayo y junio son también buenas épocas.

Para playa en Zanzíbar, el clima acompaña casi todo el año, salvo en la temporada de lluvias más intensa (abril y mayo).

¿Se puede combinar Tanzania con Kenia o Uganda? Sí, aunque Tanzania no forma parte de la East African Tourist Visa que sí comparten Kenia, Uganda y Ruanda, así que si combinás tu viaje con esos países vas a necesitar gestionar la visa tanzana por separado. Si tu idea es sumar gorilas o chimpancés a tu recorrido, te recomiendo revisar también mi guía para viajar a Uganda.

Tanzania es naturaleza, pero también es historia, cultura y personas. Espero que esta guía te ayude a empezar a organizar tu viaje y a descubrir todo lo que este país tiene para ofrecer. Si te queda alguna duda puntual sobre tu viaje, dejala en los comentarios y te respondo.

Laura Lazzarino

Soy Laura y desde 2008 vivo con mi mochila a cuestas, con un único objetivo: viajar para contarlo. Este blog es el resultado de mis aventuras a lo largo de +70 países. ¡Bienvenido a bordo!

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