Siempre quise ver gorilas. Siempre. Desde que Telefé inundaba sus tardes de sábado con la mítica Gorilas en la niebla (Sigourney Weaver hacía a Dian Fossey) y yo soñaba con poder tenerlos cerquita, sin jaulas de por medio. Así que, cuando empezamos a planificar el viaje por África, “trekking de gorilas en Uganda” se sumó a la lista (aunque no supiera muy bien cómo iba a lograrlo porque, como te imaginarás, barato no es).
Finalmente, logramos vivir esa experiencia en la República Democrática del Congo, en la región de los montes Virunga. Hoy esa ya no es una opción (el parque cerró después de la pandemia debido a la inestabilidad política, sin contar los brotes de Ébola), pero sí es posible hacer el trekking de gorilas en Uganda y verlos en libretad tal y como yo los vi.
La caminata, el bosque, el momento de encontrarte con la familia de gorilas: todo lo que te voy a contar en esta guía es igual en los tres países donde se los puede visitar (Uganda, República Democrática del Congo y Ruanda), con la diferencia de que Uganda es, hoy, la opción más accesible y segura para vivirla.
El trekking, como vas a ver, no se trata simplemente de llegar a un parque y encontrarte con animales. Hay que internarse en el bosque, caminar durante horas, seguir las indicaciones de los guías y rastreadores, y tener paciencia hasta que finalmente aparece la familia de gorilas que estás buscando.
En esta guía, te cuento cómo es realmente el trekking de gorilas en Uganda, cuánto cuesta el permiso, qué tan difícil es, qué tenés que llevar y cuál es la mejor época para hacerlo.

¿Dónde se pueden ver gorilas en Uganda?
Los gorilas de montaña tienen un territorio muy reducido. Se pueden encontrar repartidos en dos poblaciones principales: una en el Parque Nacional Impenetrable de Bwindi, en Uganda, y otra en la región de los montes Virunga, que se extiende entre Uganda, Ruanda y la República Democrática del Congo (justamente donde yo hice mi trekking, del lado congolés).
El Bwindi trekking es el destino más conocido de Uganda y el parque alberga aproximadamente la mitad de la población mundial de gorilas de montaña. Tiene cuatro sectores principales de trekking: Buhoma, Ruhija, Rushaga y Nkuringo.
Otra posibilidad en Uganda es el Mgahinga Gorilla National Park, en los montes Virunga. Es un parque mucho más pequeño y cuenta con un grupo de gorilas habituado para recibir visitantes.
Si elegís Mgahinga hay otra experiencia que podés sumar al viaje: el trekking de monos dorados. No son chimpancés, sino otra especie de primate que vive en esta región y que también se encuentra en peligro de extinción, al igual que los gorilas.
¿Cómo es realmente el trekking de gorilas?
Cuando escuchamos “trekking de gorilas” podemos imaginar una caminata por un sendero perfectamente marcado hasta llegar a los animales. Pero la realidad es bastante diferente.
El trekking comienza con un briefing y después se entra al bosque acompañado por guías y rastreadores. Ellos conocen el territorio y siguen las señales que van dejando las familias de gorilas.
La caminata puede durar entre dos y siete horas, dependiendo de dónde se encuentre la familia ese día.
Y el terreno tampoco es siempre sencillo. Estamos hablando de un bosque húmedo, con pendientes, vegetación muy densa, barro y sectores donde el camino prácticamente desaparece. Yo lo hice al finalizar la temporada de lluvia y estuve cuatro horas caminando entre el barro (muchas veces el guía abría camino a puro machetazo) hasta llegar a la familia de animales.
Por eso, es importante que estés preparado para pasar varias horas caminando por un terreno irregular y con desniveles.
El momento de encontrarte con los gorilas
Después de caminar durante horas llega el momento que todos esperan. Los rastreadores localizan a la familia y, de repente, la caminata se detiene. Los gorilas están ahí, haciendo su vida.
Puede haber alguno descansando, otros comiendo, una cría jugando o simplemente un gorila sentado observando lo que pasa alrededor.

No hay un espectáculo preparado para nosotros. Son ellos viviendo en libertad y nosotros tenemos la oportunidad de observarlos durante un rato.
Los grupos de visitantes están limitados a un máximo de ocho personas y, una vez que se encuentra a la familia, el tiempo de observación es de una hora. Además, hay que mantener una distancia de 10 metros y no se permite utilizar flash.
También es importante saber que no se puede hacer el trekking si estás resfriado o tenés alguna enfermedad infecciosa. Los gorilas pueden contagiarse enfermedades humanas, por eso estas normas están pensadas también para protegerlos.
¿Cuáles es el impacto de hacer un trekking para ver gorilas?
Es una pregunta totalmente válida, que tiene varias aristas para pensar. Al igual que cualquier otra actividad que hagamos con animales, la presencia del ser humano genera un impacto — la clave está en entender si ese impacto, en este caso, es más beneficioso que perjudicial.
El lado positivo: turismo que financia la conservación
El gorila de montaña es una especie en peligro de extinción. A diferencia de otras especies africanas, su población viene creciendo en las últimas décadas, y buena parte de ese logro tiene que ver, paradójicamente, con el turismo.
Las poblaciones de gorilas están protegidas dentro de parques nacionales que necesitan recursos constantes para funcionar: guardaparques, rastreadores, programas veterinarios, control de la caza furtiva. El dinero que pagas al solicitar el permiso para el trekking de gorilas en Uganda sostiene directamente ese sistema.
Además, Uganda Wildlife Authority comparte parte de los ingresos generados por los permisos con las comunidades que viven alrededor de los parques. Esto es clave: cuando las comunidades locales ven un beneficio económico concreto en la existencia de los gorilas, tienen un incentivo real para protegerlos en lugar de cazarlos o talar su hábitat. En muchos casos, el turismo de gorilas se transformó en la principal fuente de ingresos de esas zonas.

Por eso, hacer el trekking no significa simplemente pagar para ver un animal. Estamos entrando a un área protegida que necesita esos recursos para seguir existiendo.
El lado que hay que tener en cuenta: el riesgo del contacto humano
Ahora, esto no significa que la actividad esté libre de riesgos. Los gorilas comparten alrededor del 98% de su ADN con nosotros, lo que los hace extremadamente vulnerables a enfermedades humanas comunes: un simple resfrío puede ser grave, incluso mortal.
Por eso existen reglas estrictas que no son un capricho, sino la base de un trekking responsable: grupos limitados a un máximo de ocho personas por día por familia de gorilas, una distancia mínima de 10 metros, una hora de observación como tope, uso de barbijo en algunos parques, y la prohibición de hacer el trekking si ten´wa síntomas de alguna enfermedad infecciosa.
También existe un debate más amplio sobre la habituación de los gorilas al ser humano: acostumbrarlos a nuestra presencia facilita el turismo (y con eso, la financiación de su protección), pero también los vuelve más vulnerables si algún día ese sistema de control falla, ya sea por un conflicto armado, un cambio de gobierno o una crisis como la que vivió la República Democrátia del Congo.
Mi conclusión
Después de haber vivido esta experiencia, y sopesando las dos caras de la misma moneda, creo que el trekking de gorilas, hecho de la forma correcta es uno de los pocos ejemplos donde el turismo funciona a favor de la conservación y no en contra. En un mundo ideal la caza furtiva no debería existir y los animales deberían poder vivir en libertad, pero eso no sucede. Este tipo de actividades reguladas permiten la conservación y el estudio de estas especies.
¿Cuánto cuesta el permiso para ver gorilas en Uganda?
Una de las preguntas que más me hacen es cuánto cuesta ver gorilas en Uganda. La tarifa oficial de Uganda Wildlife Authority establece un precio de US$800 para visitantes extranjeros no residentes por el permiso de gorilla tracking. El permiso incluye el guía, la entrada al parque durante ese día y la contribución para el desarrollo de las comunidades.
Como las tarifas pueden cambiar, siempre conviene comprobar el precio vigente directamente antes de reservar. Los permisos para gorilas deben gestionarse a través de operadores turísticos autorizados según las indicaciones de Uganda Wildlife Authority.

¿Es un trekking difícil?
No hace falta ser un montañista experimentado, pero tampoco lo plantearía como una caminata sencilla. La propia Uganda Wildlife Authority recomienda tener una condición física moderada, ya que la actividad puede durar varias horas.
La dificultad va a depender mucho de dónde se encuentre la familia que te asignen ese día. Podés caminar por zonas relativamente cómodas o encontrarte con pendientes pronunciadas, barro y vegetación muy cerrada.
¿Qué llevar para el trekking de gorilas?
Menos es más. No necesitás una mochila enorme, pero sí ir preparade. Acá te dejo una lista con sugerencias:
- Botas de trekking con buen agarre, pantalón largo, una camiseta cómoda y alguna capa impermeable. El clima puede cambiar y el terreno puede estar embarrado.
- Agua, para mantenerte hidratado.
- Protector solar, repelente y algo para proteger la cámara o el celular de la lluvia
- Y aunque parezca un detalle menor, unos guantes pueden resultar muy útiles cuando tenés que apoyarte o agarrarte de ramas durante la caminata.
¿Cuándo es mejor hacer el trekking de gorilas?
Los gorilas se pueden visitar durante todo el año, así que no tenés que organizar el viaje pensando en una migración o en una temporada específica para encontrarlos.
Lo que sí cambia es la experiencia de caminar por el bosque. Durante los períodos más lluviosos puede haber más barro y los senderos pueden resultar más complicados. En los meses más secos, en cambio, las condiciones suelen ser más cómodas para caminar.
Si tenés flexibilidad para elegir las fechas, yo priorizaría los meses más secos: junio, julio y agosto, y también diciembre, enero y febrero.

Preguntas frecuentes sobre el trekking de gorilas en Uganda
¿Vale la pena hacer el trekking de gorilas en Uganda? Sí, sin dudas. Sé que es costoso, pero es una de esas experiencias que justifican un viaje entero: ver a los gorilas en su propio hábitat, sin rejas ni vidrios de por medio, es algo que no se olvida.
¿Se puede ver gorilas en un día de visita? Sí, el permiso es para un solo día de trekking. Podés combinarlo con otras actividades en Bwindi o en Mgahinga durante el resto de tu estadía.
¿Uganda o Ruanda para ver gorilas? Depende de tu presupuesto y de qué tan cómoda querés que sea la logística. Uganda tiene permisos más económicos y una experiencia más “de bosque”; Ruanda ofrece más infraestructura turística pero a un costo más alto.
¿Hay que tener buena condición física? No hace falta ser deportista, pero sí estar preparado para caminar varias horas por terreno irregular. Si te preocupa, podés contratar un porteador que te ayude durante el recorrido.
Una experiencia que no te olvidás nunca
El trekking de gorilas es una de esas experiencias de una vez en la vida. No sabía lo emocionante que iba a ser hasta que los tuve en frente, y pasan los años y aún hoy sonrío al contar aquellos recuerdos. El misterio, el miedo, la sorpresa de encontrarlos tras unas ramas, la sensación en el cuerpo cuando caminan cerca y sabes que no hay nada entre el animal y vos. Es un privilegio incomparable.
Asi que si me lo preguntás, te lo recomiendo una y mil veces.
Y si estás empezando a organizar tu recorrido por Uganda, podés seguir preparando el viaje con mi guía completa para viajar a Uganda. Ahí te cuento todo lo que necesitás saber para armar tu viaje.


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