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5 planes alternativos en Barcelona (para una escapada)

Si estás en España y tenés ganas de pasear por Barcelona sin caer en los mismos planes de siempre, en este post te propongo 5 ideas para que disfrutes la ciudad de una forma diferente.

Para hacer una escapada, podés ir en tren a Barcelona. La compañía iryo, por ejemplo, es líder en trenes de alta velocidad en España y tiene un tren totalmente silencioso y ecológico. Y es que la red ferroviaria es amplia. La ciudad está perfectamente conectada con trenes de alta velocidad, trenes regionales y trenes de cercanía, por lo que no necesitas movilidad propia. Una vez allí, la red de metros, tranvías y buses te facilita moverte hacia lugares menos trillados. Aquí tienes 10 planes alternativos para una escapada diferente dentro de la ciudad.

Un espacio donde el arte contemporáneo deja de ser algo remoto para convertirse en algo vivo, cercano, que late al ritmo de la ciudad: eso es La Fabra Centre d’Art Contemporani, en el barrio de Sant Andreu. Sus salas te invitan a recorrer exposiciones frescas, arriesgadas, que dialogan con el presente, lo social, lo ecofeminista, lo intergeneracional; y ofrecen talleres, performances y encuentros que despiertan la creatividad.

Si vas de escapada a Barcelona, reserva al menos una tarde para sumergirte en este refugio de innovación cultural. Podrás pasear por el recinto de Fabra i Coats, explorar las muestras actuales, participar en alguna actividad pública o simplemente seguir tu intuición entre pasillos llenos de propuestas inesperadas. Todo ello con la ventaja de que la entrada es gratuita, lo que convierte a La Fabra en un lugar perfecto para dejarse sorprender, para mirar, pensar… y quizá ver la ciudad con ojos nuevos.

Un proyecto que rescata piezas únicas de mosaicos, baldosas y azulejos, materiales con historia que muchas veces pasan desapercibidos bajo un suelo, una pared, un edificio. El museo se ubica en la antigua fábrica de sifones La Vilella. Hay colecciones inmensas, cientos de modelos distintos, y recorrerlas permite entender parte de la arquitectura doméstica de la ciudad desde otra óptica. Si sos fan de los mosaicos como yo, que me los llevaría todos a mi casa, este es un lugar al que hay que ir.

Casi invisible para quienes no están atentos, Galeries Olimpia es un espacio pequeño en el cruce de la calle Aldana con ronda de Sant Pau. No es un museo grande, pero su atmósfera, sus vitrinas, lo que se guarda, lo que se muestra y lo que se intuye lo convierten en un secreto urbano para quienes disfrutan pararse, mirar y dejar que algo desconocido les sorprenda.

Imagina esto: paseas por el paseo de Sant Gervasi, subes unas escaleras, atraviesas un portón de hierro forjado y de repente te encuentras en un jardín apartado del mundo. Los sonidos de la ciudad se apagan: solo quedan los susurros de las hojas, el murmullo del agua en las fuentes y la luz filtrándose entre las copas de los árboles. Ese oasis existe, y está en Barcelona — los Jardines de la Tamarita te invitan a descubrir una tranquilidad casi olvidada.

Aquí puedes tumbarte sobre el césped, leer bajo la sombra de un roble centenario, perderte por los senderos que rozan estanques y estatuas, o dejar que los niños exploren rincones llenos de magia. Al caer la tarde, con el cielo teñido de naranja, todo adquiere una dimensión especial: los juegos de luces y sombras, el aroma de los jazmines y los árboles frutales, la calma… Si vienes a Barcelona, no dejes pasar la ocasión de vivir este remanso de paz: una experiencia íntima y distinta, como si quienes lo visitan descubrieran un secreto bien guardado de la ciudad.

Un paseo por el Distrito 22@ de Poblenou es una inmersión en el contraste entre lo antiguo y lo moderno. Este barrio, antes con fuertes raíces industriales —el “Manchester catalán”—, se ha transformado en un espacio donde las antiguas fábricas conviven con oficinas tecnológicas, estudios de diseño y edificios futuristas. Es especialmente interesante caminar por calles como Pere IV, Pallars o por la Rambla del Poblenou y descubrir chimeneas históricas, fachadas de ladrillo restauradas, lofts reconvertidos, al lado de construcciones contemporáneas con vidrio, acero y arquitectura sostenible.

Además, el paseo urbano no sería completo sin detenerse en espacios verdes y culturales que dan vida al distrito. El Parque del Centro del Poblenou, diseñado por Jean Nouvel, ofrece refugio verde en medio del dinamismo urbano, ideal para descansar o hacer un picnic. También conviene visitar lugares como La Escocesa o Can Felipa, antiguos recintos industriales que hoy albergan arte, cultura comunitaria y actividades múltiples, donde la historia del barrio se mantiene viva. Este paseo permite captar la esencia del Poblenou que mira hacia el futuro sin olvidar su pasado.

Y si después de recorrer sus calles llenas de historia, pasear por parques escondidos y empaparte de arte contemporáneo aún te quedan ganas, sabes que Barcelona no te decepcionará. Incluso, si caes en la tentación de sus circuitos más turísticos.

Laura Lazzarino

Soy Laura y desde 2008 vivo con mi mochila a cuestas, con un único objetivo: viajar para contarlo. Este blog es el resultado de mis aventuras a lo largo de +70 países. ¡Bienvenido a bordo!

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