• Menú
  • Menú

Seguro de viajes para tus aventuras: todo lo que necesitas saber

En la planificación de un viaje, uno de los aspectos más importantes a considerar es la contratación de un seguro de viajes. ¿Qué es un seguro de viajes y por qué es tan importante para tus aventuras? En este artículo, te cuento detalladamente todo lo que necesitas saber sobre los seguros de viaje, desde su funcionamiento hasta los beneficios de contratar uno.

Durante mi viaje por Sudamérica, en el que estuve un año y medio mochileando, decidí viajar sin ningún tipo de cobertura. Era un viaje de bajo presupuesto, los viajes largos no estaban tan de moda, y eran pocas las empresas que ofrecían el servicio. Conclusión: se me iba totalmente de presupuesto. Si en Argentina rara vez me tocaba pasar por un consultorio, ¿por qué iba a cambiar eso fuera de casa? Error. 

Contratar un seguro de viajes al salir de casa
Y…es raro que en tu casa vayas caminando por acantilados como parte de tu rutina diaria…

No les miento si les digo que probé la salud pública y las capacidades farmacéuticas de todos y cada uno de los países que visitamos. En Paraguay me picó una araña (sí, Laura, de esas arañas que no hay cerca de tu casa) y estuve con la cara hecha un pochoclo durante semanas; en Perú me deshidraté y terminé en el hospital; en Colombia me apreté un dedo con la campana de la catedral (¡que estilo!) y casi pierdo una uña; en Venezuela me agarró dolor de muelas y en Brasil me mearon unos insectos que me dejaron ampollas durante días. Todo un prontuario de problemas que fui resolviendo muy precariamente por no contar con un seguro de viajes. ¿Pero y si me hubiera agarrado un apendicitis o si se hubiese complicado alguna de las infecciones? No sé qué hubiera hecho.

Pero vamos por partes:

Un seguro de viajes es un contrato entre un viajero y una compañía aseguradora, que provee cobertura en caso de eventualidades durante el viaje. Por lo general, estas eventualidades se dividen en dos grupos: aquellas que necesitan atención médica, aquellas referidas a lo logístico. Es decir, un seguro de viajes puede incluir atención médica, cobertura en caso de robo de equipaje o asistencia en situaciones de emergencia como accidentes graves. Es, en pocas palabras, un seguro de viajes una herramienta fundamental para garantizar la tranquilidad y seguridad durante tus aventuras.

Los seguros médicos tienen una validez, que se elige a la hora de la contratación y que funcionan, según el caso, con cobertura directa o vía reembolso.

Un dato a tener en cuenta, y que es muy importante, es que los seguros médicos funcionan ante emergencias y no como una obra social. O sea: van a responder si, por ejemplo, se te parte una muela en mitad del viaje, pero no si querés hacerte una ortodoncia.

Saluden a mi picadura de araña y a mi nueva amiga. (Casi me muero cuando me miré en el espejo)

A la hora de hacer una investigación, es normal marearse pues existen varios tipos de seguros de viaje. Cada uno, además, está diseñado para cubrir diferentes aspectos. Hay seguros médicos, que ofrecen cobertura para gastos médicos; seguros de cancelación, que se encargan de reembolsar los gastos no reembolsables si debes anular tu viaje debido a circunstancias imprevistas (como enfermedad o emergencia familiar); seguros de equipaje, que protegen tus pertenencias en caso de pérdida o robo. y hasta seguros de responsabilidad civil, que cubre daños a terceros durante tu viaje.

Sin embargo, las pólizas de hoy en día suelen ser abarcativas y, en líneas generales, combinar aspectos de estos seguros.

Aunque hay distintas opciones de póliza, según el tipo de viajes que quieras hacer (no es lo mismo contratar un seguro de viajes si vas a hacer un deporte de aventuras, que si vas de viaje de estudios o de crucero por ejemplo), por lo general, un seguro de viajes serio, cubre los siguientes gastos:

  • Asistencia médica: tanto en accidentes como en enfermedades no preexistentes. Según la compañía y el monto del seguro de viaje que se haya contratado, variarán los montos máximos. 
  • Asistencia odontológica de urgencia: sin importar qué tan buena sea tu salud bucal, nadie está exento de una caries repentina o de un accidente. En Irán, por ejemplo, a mi compañera de viajes se le partió una muela comiendo un dátil. Era domingo y nos agarró un pánico total. Porque, además, convengamos que ir al dentista no es nada agradable. Sin embargo, su asistencia salió al rescate y ese mismo día pudo solucionar el problema en una guardia y seguir viaje como si nada.
Contrará un seguro de viajes para no terminar en lugares como este 😀
  • Evacuación médica: esto sucede cuando, por ejemplo, tuviste un accidente en un pueblo donde no hay facilidades para atenderte y el hospital o clínica más cercano están en otra ciudad. Conozco el caso de una viajera, por ejemplo, que tuvo un accidente en moto en Liberia, África. Se partió las dos muñecas. Para operarla era necesario trasladarla…¡hasta Sudáfrica! Y su seguro se encargó de todo. En esos casos es en donde una dimensiona la importancia de la inversión, que versus el gasto final se torna pequeña.
  • Repatriación: puede aparecer como “sanitaria” o “funeraria” y se refiere al traslado a tu país ya sea para continuar con el tratamiento o, en caso de muerte, para que tu familia reciba tus restos. Es morboso, lo sé. ¿Pero cuántas veces hemos visto noticias de viajeros que han perdido la vida y sus familias, desesperadas, recurren a embajadas o canales de TV para recaudar fondos y poder viajar?
Para poder embarcar a la Antártida, por ejemplo, es obligatorio contar con un seguro de repatriación.
  • Traslado de familiar por hospitalización (todos queremos a nuestra “mamá” al lado en un caso así)
  • Gastos por demora de entrega del equipaje.
  • Vuelos cancelados.

Antes de realidad cualquier compra, es importante que te tomes el tiempo para evaluar tus opciones. Un seguro de viajes que contrataste para tus últmas vacaciones en el Caribe puede no ser la mejor opción si quieres irte un año entero de Work and Travel a Nueva Zelanda. 

Por lo tanto, para elegir el mejor seguro de viajes para tus aventuras, tené en cuenta lo siguiente:

Busca un seguro que se adapte a tus necesidades. Es importante que tengas en cuenta lo siguiente: 

  • ¿Cuál es tu destino? Algunos países son muy específicos a la hora de requerir un seguro de viajes. Europa Schengen, por ejemplo, solicita a sus visitantes que las pólizas cubran un mínimo de 30.000 euros en gastos médicos.  
  • ¿Cuánto tiempo vas a viajar? Procurá que el seguro cubra toda tu estadía, especialmente si vas a hacer viajes largos.
  • ¿Qué actividades planeas realizar? Si vas a realizar actividades que te expongan a accidentes, como deportes de nieve o deportes extremos, chequea que la cobertura sea alta.
  • ¿Vas a un destino poco tradicional? Asegurate de que la compañía tenga cobertura en esos países. Muchas veces “resto del mundo” no considera que hay gente (como yo) que puede irse de vacaciones a Sudán…y allí empiezan los problemas.
  • ¿Llevas tecnología y querés protegerla? Revisa los montos que cubren.

Compara las primas y las coberturas entre diferentes opciones. No siempre el más caro es el mejor. Y no olvides leer la letra chica.

Verifica si el seguro ofrece asistencia 24/7 en caso de emergencias médicas, si hay un call center o una vía de comunicación rápida. Es importante que tengas estos datos antes de salir de viaje, para saber a dónde recurrir en caso de emergencia.

Y recordá: cada viaje es único. Elegí un seguro que te brinde tranquilidad y protección durante tus aventuras. 🌎✈️

Laura Lazzarino

Soy Laura y desde 2008 vivo con mi mochila a cuestas, con un único objetivo: viajar para contarlo. Este blog es el resultado de mis aventuras a lo largo de +70 países. ¡Bienvenido a bordo!

Ver historias

Dejar una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *