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10 mejores lugares que visitar en Ámsterdam

Famosa por sus canales y sus calles llenas de bicis, la capital holandesa es, sin lugar a dudas, una de las ciudades más vibrantes de Europa. En este post te traigo una lista de los mejores lugares que visitar en Amsterdam, esos que no te podés perder en tu próximo viaje.

10 mejores lugares que visitar en Ámsterdam:

1. Pasear por los canales de Ámsterdam 

Con más de cien kilómetros de canales, mil puentes y el doble de casas flotantes, Ámsterdam es conocida como la Venecia del Norte (aunque su sistema fluvial es, de hecho, mucho más grande).

Pasear por los canales de Ámsterdam es una de las actividades más recomendadas (y, también, de las más irresistibles). Ya sea que dediques varios días a la capital neerlandesa o que simplemente estés de paso, nada mejor que cruzar los puentes de un lado al otro y dejarte llevar por los paisajes que florecen a la vera de estas arterias.

Los tres canales más importantes son Prinsengracht, Keizersgracht y Herengracht. A orillas de este último se encuentran algunas de las casas más lindas de toda la ciudad. Si estás con tiempo, te recomiendo hacer una navegación y ver la ciudad desde otra perspectiva. En Tours & Tickets Amsterdam podés encontrar opciones con descuento.

Otra alternativa para comprender mejor la relación de los neerlandeses con los canales es visitar el Houseboat Museum, una casa flotante en donde vas a poder ver las ventajas y desventajas de vivir sobre un canal.

Foto: Eric Vökel

2. Visitar el Barrio Rojo

Sin dudas, otro de los atractivos más famosos de la ciudad. Ubicado a la izquierda de la Estación Central, es uno de los barrios más antiguos de la ciudad. Si estás viajando con tiempo, te recomiendo visitar el Barrio Rojo de Ámsterdam tanto de día como de noche.

Con la luz del sol se puede apreciar mejor la apariencia del lugar: sus calles adoquinadas que datan del siglo XIV, los famosos edificios inclinados y la Iglesia Vieja que, curiosamente, se mantiene en pie en medio de burdeles y sex shops.

De noche, las luces de neón cambian completamente la perspectiva. Las trabajadoras sexuales aparecen detrás de las vidrieras y ofrecen sus servicios a todo el que pase por allí. Y es que en los Países Bajos la prostitución es legal desde 1811. Cualquier persona adulta puede ejercerla siempre y cuando pague sus impuestos y no lo haga fuera de las vitrinas. 

Lo cierto es que, cada noche, cientos de turistas -entre clientes y curiosos- pasean por las calles del Barrio Rojo de Amsterdam. Puede que esto cause impresión y, aunque siempre es bueno cuidar las pertenencias, lo cierto es que el lugar es totalmente seguro. De todos modos, hay que recordar que no está permitido tomar fotos de las trabajadoras.

Si te interesa conocer la historia de este distrito, te recomiendo una visita al Red Lights City Museum.

Foto: Erik Tanghe

3. Pasear por el Barrio de Jordaan

Su ambiente bohemio, sus áreas residenciales y sus mercados lo han convertido en uno de los favoritos de la ciudad. Jordaan, el antiguo Barrio Judío, es una excelente invitación a perderse por sus calles.

Si estás en Ámsterdam un sábado por la mañana, no dejes de pasar por Lindengracht, un mercado al aire libre donde puedes comprar desde artesanías locales hasta flores.

4. Visitar el Museo de Ana Frank

Ubicada en este mismo barrio, la casa donde vivió escondida la pequeña Ana con su familia funciona hoy en día como museo. No importa que hayas leído o no su diario, su historia es mundialmente conocida como ejemplo de las atrocidades ocurridas durante la Segunda Guerra Mundial. 

Al ser uno de los lugares más visitados de la ciudad te recomiendo comprar la entrada con anticipación (de 09 a 15.30 solo pueden ingresar aquellos que tengan su ticket por anticipado). El precio es de €14.

5. Pasar el rato en Leidseplein

Famosa por sus terrazas y su vida nocturna, esta plaza es un excelente punto donde termina la tarde. Aquí, además, se encuentra Reijnders, uno de los “cafés marrones” (bruine cafés) más populares de la ciudad.

Estos sitios se remontan al inicio del siglo XIX, cuando la gente local comenzó a abrir pequeñas tabernas en el living de sus casas para obtener un pequeño ingreso extra. Los cafés marrones que aún persisten son pequeños espacios, generalmente decorados en madera, con techos bajos y luces tenues con historias propias que contar y una atmósfera única.

6. Visitar el Museo Van Gogh

Si estás con poco tiempo o con presupuesto ajustado, el Museo Van Gogh es uno de los lugares que visitar en Amsterdam: no te vas a arrepentir. Con más de 200 pinturas y 400 dibujos, el Museo Van Gogh en Amsterdam dedica toda su infraestructura a exponer y explicar la obra del pintor a través de sus diferentes períodos. Acá podrás ver algunas de sus grandes obras como “La habitación de Vincent en Arlés” o “Los Girasoles”. 

El museo se puede recorrer con un tour, por cuenta propia, con guía privado o con audioguía. Recomiendo hacerlo, al menos, de este último modo para poder apreciar mejor toda la experiencia. Se puede visitar todos los días de 9 a 17 hs, los viernes hasta las 22). 

7. La experiencia Heineken

El antiguo edificio de la primera destilería de Heineken funciona hoy como museo y ofrece toda una experiencia alrededor de la famosa cerveza. Desde el proceso de elaboración detalle por detalle, pasando por algunas curiosidades (¿te pusiste a pensar por qué sus botellas son verdes?) hasta la historia que la convirtió en una de las cervezas más conocidas a nivel mundial. La experiencia Heineken es uno de los lugares que visitar en Amsterdam y termina, por supuesto, con una pequeña degustación.

8. Pasear por el Mercado de Flores

El Bloemenmarkt, o Mercado de Flores, es una de las atracciones más vistosas de Ámsterdam que, además, es totalmente gratuita.

Fundado a finales del siglo XIX, este era el punto en donde se recibían flores de todo el país y se transportaban a lo largo de los canales. Aunque el transporte ha cambiado desde entonces, el Bloemenmarkt sigue siendo de gran importancia. Además de llenar el teléfono de fotos repletas de color, en este mercado es posible comprar flores, semillas y productos varios de jardinería. Los bulbos de tulipanes son uno de los suvenires más típicos.

9. Curiosear en los coffee shops

¿En qué otra parte del mundo podés entrar a un bar, pedir un café y fumarte un porro como si fuera lo más normal? Por eso, seas o no consumidor de marihuana, darse una vuelta por los coffee es un paseo obligado a la hora de elegir lugares que visitar en Ámsterdam, incluso desde un punto de vista cultural. 

Si no tenés ganas de fumar, también es posible probar productos de marihuana como brownies, golosinas o infusiones o, simplemente, sentarte a tomar algo y empaparte de la vibra del lugar.

10. Comer (mucho) queso

La gastronomía neerlandesa tiene un producto estrella conocido a nivel mundial y ese es el queso. Existen numerosas tiendas a lo largo y a lo ancho de Ámsterdam donde comprar queso en alguna de sus muchas variedades. Gouda, el Geitenkaas o Maasdamme, hay para elegir.

Un flash el queso verde de pesto, el queso con coco, y el violeta de lavanda.

La tienda Henri Willig, con varios puestos en la ciudad, es uno de esos lugares que visitar en Ámsterdam para deleitarse con las variedades. Ofrecen un pequeño tour con cata para quienes estén interesados.

Otros lugares que visitar en Ámsterdam:

  • Campos de tulipanes: si estás en la ciudad entre los meses de marzo y mayo, el Parque de Keukenhof, a media hora de Ámsterdam es un enorme jardín repleto de tulipanes de todos los colores. Parece que no, pero creeme: se puede pasar todo un día paseando entre flores.
  • Bar de hielo: el XtraCold Ice Café es un bar construido con más de 60.000 kilos de hielo. Piso, barra, vasos: todo está hecho de este material, creando una experiencia bastante inusual a -7ºC. El bar de hielo es uno de los pocos en funcionamiento en todo el mundo, y pese a que toda la indumentaria es proveída por el bar (botas, camperas, guantes), no es posible permanecer allí más de 20 minutos. El costo es de 15 euros e incluye la bebida.
  • Ripley’s Believe It or Not!: es un museo dedicado a rarezas naturales, científicas, artísticas y humanas. Ideal para viajeros curiosos que buscan entretenerse por fuera de lo convencional.
  • Body Worlds: es un museo que exhibe más de 200 cuerpos humanos y se enfoca en mostrar cómo la felicidad afecta a nuestro organismo y a nuestra salud. Con una muestra interactiva, en este paseo es posible comprender la relación entre nuestros estados físicos y emocionales.

Laura Lazzarino

Soy Laura y desde 2008 vivo con mi mochila a cuestas, con un único objetivo: viajar para contarlo. Este blog es el resultado de mis aventuras a lo largo de +70 países. ¡Bienvenido a bordo!

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