Macarons, un clásico que hay que probar al viajar a París.

Es una de las ciudades más visitadas de Europa y aunque no me robó el corazón, París tiene ese no-se-qué que la vuelve irresistible. Con más de 42 millones de personas visitándola cada año, la capital francesa es una de las ciudades más turísticas del mundo. En este post, una guía práctica para viajar a París con todo lo que necesitás saber si es tu primera vez en la ciudad de las luces: desde la mejor época para viajar hasta los atractivos que no podés perderte si estás de paso.

viajar a paris

Cuál es la mejor época para viajar a París

Si se trata de clima, la mejor época para viajar a París es, sin dudas, durante los meses de verano. Desde junio hasta agosto los días son más más calurosos, el clima es más agradable a la hora de caminar y las probabilidades de tormentas se reducen al máximo. Sin embargo este momento del año tiene su desventaja: la ciudad de se llena de gente y los precios suben de manera considerable. Por tal motivo, siempre es más recomendable visitar parís durante la primavera o el otoño, cuando el frío del invierno no se apodera de la ciudad y se pueden evitar los grandes contingentes.

Viajar a París en verano puede no ser la mejor idea...

Viajar a París en verano puede no ser la mejor idea…

Qué ver y qué hacer en París

Lo que sigue a continuación es un pequeño itinerario de 3 días en París. Pueden tomarlo como referencia o adaptarlo según el lugar en donde se queden y lo que les interese conocer. Un pequeño consejo: no se enloquezcan. Ciudades tan míticas como París pueden terminar generando stress o presión de “conocer todo lo que hay para ver” (no por nada el famoso síndrome) y uno siempre corre el riesgo de terminar por no disfrutar nada. Mejor ver poco pero bien, y a conciencia.

Viajar a París: Día 1

Campos de Marte: Porque todos queremos arrancar por el plato fuerte, no se me ocurre mejor lugar para empezar a recorrer París, que este, un jardín enorme que se encuentra ni más ni menos que a los pies de la Torre Eiffel. Champs de Mars, tal es su nombre original, abarca un espacio de casi 800 por 250 metros y es el lugar perfecto para obtener fotos de la torre desde diferentes ángulos. Mucha gente, incluso, aprovecha la vista de postal para hacer picnics, descansar o disfrutar de la panorámica. Un consejo (o mejor dos): vayan temprano, para evitar el amontonamiento de gente, y tómense un tiempo para recorrer el lugar y jugar con la cámara.

Torre Eiffel: Es difícil escribir sobre un lugar tan emblemático. Hay gente que, al tenerla finalmente en frente, la imagen les sabe a poco (después de todo, se trata de una gran mole de hierro de más de 300 metros de altura). A mí, personalmente, me llenó de emoción. No tanto por lo que la torre es en sí, sino por lo que representa, así que entiendo perfectamente a quienes bajan de avión y corren hasta la punta a tomarse la foto.

viajar a París a ver la Torre Eiffel

Siempre es recomendable comprar las entradas para la Torre Eiffel por anticipado (especialmente, si tienen el tiempo justo y viajan en temporada alta). Se puede subir hasta un segundo piso por escalera (son más de 700 peldaños) y luego por ascensor. Las vistas desde allí arriba son una gran recompensa.

Arco de Triunfo: Al otro lado del Sena se encuentra el Arco de Triunfo. Napoleón mandó a construirlo en el año 1806 pero no logró ver terminado: las obras tardaron más de 30 años y Bonaparte había muerto cuando lo inauguraron. Para muchos, el Arco de Triunfo es el punto de partida de una caminata por los Campos Eliseos. Otra opción visitarlo al atardecer y subir para disfrutar de las vistas des de la cima. Eso sí: el ascenso puede ser difícil (es una escalera caracol y son más de 300 peldaños). Adentro, además, alberga un museo en donde se cuenta la historia del monumento.

Campos Eliseos: Champs Elysees es la avenida más larga de París, y otro de los íconos de la ciudad. Con casi 2 kilómetros de longitud, une la Plaza de la Concordia con el Arco de Triunfo. Su construcción data del año 1724 y todavía conserva su trazado original.

Petit Palais: Siguiendo la avenida uno se topa con dos edificios: el Grand Palais y el Petit Palais, ambos convertidos en museos. Si el arte es lo tuyo, podés aprovechar para visitar el Petit Palais, que alberga al Museo de Bellas Artes de la ciudad y cuya entrada es gratuita.

Plaza de la Concorde: Es la segunda plaza más grande de Francia. Además de ser el otro extremo de Champs Elysees, la plaza es conocida porque allí se encontraba la guillotina durante la Revolución Francesa. Hoy en dúa se puede visitar el Obelisco de Luxor (traído desde Egipto) y seguir camino hasta el Jardin des Tuileries.

Viajar a París: Día 2

Notre Dame: Con casi 700 años de antigüedad, Notre Dame es uno de los templos religiosos más antiguos del mundo. Famosa por sus gárgolas, sus torres o por haber sido escenario de hechos históricos (allí beatificaron a Juan de Arco y coronaron a Napoleón, entre otros sucesos), la catedral también se hizo popular por la historia de El Jorobado. Todo eso, sumado a las curiosidades y leyendas de Notre Dame, la convierte en una visita obligada. Aunque el ingreso es gratuito, para subir a las torres sí hay que pagar una entrada (la vista de las gárgolas ameritan la inversión). Se recomienda ir con tiempo porque las filas suelen ser largas.

Shakespeare & CO: Apenas cruzando la calle se encuentra esta pequeña librería de culto. No importa si tienen intención o no de comprar: vale la pena husmear entre sus estantes abarrotados de títulos.

Saint Chapelle: A cinco minutos a pie de Notre Dame, se encuentra otra joya del estilo gótico. (Sé que muchos de ustedes no son muy amantes de visitar iglesia tras iglesia pero voy a decir dos cosas: el gótico es mi estilo arquitectónico preferido y esta iglesia es impresionante). Saint Chapelle fue construida en un tiempo record de 7 años. Al margen de su importancia a nivel religioso, lo más impactante de este lugar son sus vitrales de 15 metros de alto donde se retratan más de 1100 escenas del Antiguo y Nuevo Testamento. La vista le quita el aliento a cualquiera.

Barrio LatinoEs uno de los sitios más baratos para comer en París, y su ambiente estudiantil lo convierte en una zona interesante para caminar sin mucho rumbo, husmear los locales y dejarse tentar por alguna delicatesen. Recomendación: los crepes de P’tit Grec.

La Sorbona: Fundada en 1257, por esta famosa universidad pasaron personalidades tales como Victor Hugo, Simone de Beauvoir, Jean Paul Sartre o Marie Curie, entre otros. Aunque no es fácil ingresar como turista ─y los tours que se ofrecen son sólo en francés─ vale la pena recorrer las inmediaciones de esta institución, que es la más importante del país.

Jardines de Luxemburgo: Otro de los espacios verdes que valen la pena visitar en París.  La entrada es gratuita y es el lugar elegido por muchos para disfrutar del sol, hacer un picnic o simplemente estar entre amigos.

Museo del Louvre: Sin lugar a dudas, uno de los museos más importantes del mundo. Con más de 30 mil piezas en su colección (La Gioconda o la Venus de Milo, por mencionar algunas piezas estrellas), recibe unos 8 millones de personas al año. Para hacer un recorrido “rápido” por el museo y ver las obras más importantes, se necesitan unas 4 horas, por lo que, en caso de tener poco tiempo, se aconseja informarse antes para poder ver específicamente aquello que les interesa. Hay quienes recomiendan estar un buen rato antes de su apertura (el museo inicia sus actividades a las 9 de la mañana) y quienes, por el contrario, aseguran que lo mejor es ir miércoles o viernes tarde, ya que esos días el museo cierra a las 21.45 y la concurrencia nocturna es menor. Como sea, armarse de paciencia y no desesperar si no se puede ver todo.

Viajar a París: Día 3

Montmartre: El último día comienza caminando por la parte alta de la ciudad. Montmartre es el barrio bohemio de París y un lugar perfecto para caminar sin rumbo, tomar un café o disfrutar de los artistas callejeros que hacen base en sus veredas. Dos paradas obligadas: el mítico Moulin Rouge y el Café des Deux Moulins, de la película Amelie.

Sacre Coeur: La iglesia del Sagrado Corazón se encuentra ubicada en la cima de este barrio y es famosa por su fachada blanca y por albergar una de las campanas más pesadas del mundo ─y la más grande de toda Francia─. La entrada es gratuita, pero si se quiere subir a la torre es necesario pagar una entrada de 4 euros.

Muro de los Te quiero: En el barrio de Montmartre, en el jardín del Square Jehan Rictus se encuentra esta obra de más de 40 metros cuadrados donde se puede leer la frase “te quiero” en más de 300 idiomas. Aunque el sitio se ha convertido en una parada obligatoria de románticos y curiosos, lo cierto es que el mensaje es poderoso en sí mismo: el amor, más allá de los idiomas y de las fronteras.

Galerías Lafayette: Se trata de uno de los centros comerciales más grandes del mundo. Fue construido en 1912 en estilo Art Nouveau y, aunque no se tenga la intención de comprar nada, vale la pena ingresar y apreciar su cúpula.

Opera Garnier: Como buena amante de los teatros que soy, no puedo sino recomendar este sitio. Se trata de un lujoso teatro neobarroco capaz de dejar boquiabierto a cualquiera. Su decoración basada en pan de oro y mosaicos son un derroche de opulencia. Pero eso no es todo: la famosa novela El Fantasma de la Opera está inspirada en este teatro. Más que recomendado hacer una visita guiada.

Transporte en París

Cómo llegar a París

Llegar a la capital francesa no presupone un problema: ya sea que estés viajando desde otro país europeo o desde Latinoamérica, la ciudad está muy bien conectada tanto por tierra como por aire. En todo caso, si estás volando, sí es importante que sepas a qué aeropuerto llegas, para poder organizar tu traslado a la ciudad. París tiene tres terminales aéreas.

Cómo ir desde el Aeropuerto Charles de Gaulle al centro de París

Charles de Gaulle (CDG) es el aeropuerto principal de la ciudad y está muy bien conectado. Para ir desde acá hasta la ciudad hay varias opciones:

  • Tren RER B. Tiene paradas en la Terminal 3. Hay frecuencia cada 10-15 minutos y tarda una media hora en llegar a la ciudad (Gare de Nord). El precio del billete es de 10,30 euros. Con el mismo boleto se puede hacer transbordo y seguir viaje en metro.
  • Bus directo. Hay varios, como el Air France Bus o el servicio de Easy Bus. Tardan 1 hora y pasan cada media. El precio es de 12 euros y pueden ser una buena opción para quienes se alojen en el corazón de la ciudad.
  • Taxi. El servicio desde Charles de Gaulle hasta el centro cuesta alrededor de 50 euros y, dependiendo del tráfico, se demora aproximadamente un hora en conectar con la ciudad.

Cómo ir desde el Aeropuerto Orly al centro de París

Este es el aeropuerto de cabotaje de París, y se encuentra a tan sólo 20 kilómetros del centro. Para ir desde el aeropuerto de Orly hasta el centro, podés:

  • Combinar el Tren RER B con un tren ligero. El cambio de hace en la estación Orlyval. Se demora cerca de media hora. Hace falta un ticket especial para realizar esta combinación.
  • Combinar el Tren RER B con un shuttle. La combinación se hace en la estación Pont de Rundis. Vale menos que la opción anterior, pero se demora un poco más.
  • Tomar un bus directo, como el Orly Bus. El precio es de 8 euros y demora 30 minutos.
  • Combinar el Tranvía 7 con el metro. Esta es la opción económica. El cambio se hace en la estación Villejuif-Louis Aragon. El metro tiene paradas muy céntricas como Chậtelet, Pyramides y Opera. El precio es de 1,9 euros.
  • Tomar un taxi. El viaje supone una media hora, y un valor aproximado de 30 euros.

Cómo ir desde el Aeropuerto Beauvis al centro de París

Aunque no se encuentra dentro de la ciudad, este es el aeropuerto utilizado por muchas aerolíneas de bajo costo, como Ryanair o Wizzair. Beauvis se encuentra a 80 kilómetros de París, por lo que, antes de reservar un billete, conviene analizar bien los costos: puede que lo que nos ahorremos en pasaje aéreo lo terminemos gastando en llegar a París. De todas maneras, si este es el aeropuerto en donde van a aterrizar, lo más conveniente es hacerlo en bus (para viajar en tren hay que llegar hasta el centro de la ciudad y esto encarece muchísimo los costos). Para viajar ir desde el aeropuerto de Beauvis hasta Paris, hay que tomar un bus que presta servicio directo entre el aeropuerto y la estación Porte Maillot, muy cerca de los Campos Elíseos. El bus para en las terminales 1 y 2, demora una hora y cuarto en hacer todo el recorrido y el precio de los billetes es de 17 euros.

Cómo moverse por París usando transporte público

Estas son las opciones:

  • Metro: Conecta buena parte de la ciudad, incluyendo todos los atractivos turísticos. Los billetes se pueden comprar en las terminales, o en abonos de a 10. Funciona desde las 5.30 AM hasta las 12.30 AM.
  • Tren suburbano (RER): Funciona tanto para viajar adentro de la ciudad, como para conectar con puntos fuera, como el aeropuerto o EuroDisney.
  • Tranvía: Funciona en las afueras de París. Es una opción diferente, que puede resultar muy efectiva.

Dónde dormir en París: cuáles son los mejores barrios

Le Marais

Se trata de uno de los barrios más antiguos de la ciudad, y a la vez el más céntrico. Muy concurrido tanto de día como de noche, alojarse acá tiene la ventaja de estar cerca de muchos atractivos como la Catedral de Notre Dame o el Louvre. La desventaja es que, al estar bien ubicado, es de los más caros.

El Barrio Latino

Como ya comenté anteriormente, se trata de una zona bohemia y estudiantil. Está cerca de los atractivos del día dos (siempre se le puede cambiar el orden a este itinerario). Es un poco más económico que Le Marais, tanto para dormir como para comer.

Torre Eiffel

A mucha gente le atrae la posibilidad de alojarse cerca de la torre y comete, a mi parecer, el error de reservar con esa ilusión en mente. Lo cierto es que esta zona es excesivamente cara y poco conveniente: se trata de un área residencial, con poca vida nocturna y pocos comercios.

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Campos Eliseos

Sin dudas, una de las zonas más lujosas para hospedarse en París y, por ende, de las más caras. Los hoteles más exclusivos se encuentran en esa área.

Montmartre

Es una buena opción, que mezcla lo bohemio con lo “tradicional” de París y mucha, pero mucha, vida nocturna. La desventaja es que está un poco alejada del centro, lo que implica depender del metro para ir al resto de los atractivos. Sin embargo, es el mejor sitio para conseguir alojamiento barato en París. Se recomienda buscar con atención ya que de noche tiene zonas que pueden ser un poco inseguras.

No vayas a París sin…

… calzado cómodo. París es para caminar y caminar.

… ver algunos clásicos del cine (y no tantos). Para mí, “Medianoche en París” es obligatoria.

Si vieron la peli, seguro reconocen este paisaje.

… chequear los tours gratis que coincidan con tu estadía.

… haber aprendido lo mínimo de francés. Hablar el idioma local siempre es de gran ayuda.

Y si tenés más tiempo, y todavía te quedan ganas de más, armá tu propia lista: París tiene una infinidad de opciones para todos los gustos, y nada mejor que recorrerla bajo nuestras propias reglas.

Las fotos que no tienen mi marca de agua son de Belén Padilla y María Ferreyra que salieron al rescate cuando mi rígido se quemó y perdí buena parte de las fotos de mi viaje. Eternamente agradecida. La foto de Sacre Coeur es de Tatiana Rovgner.

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Laura Lazzarino

4 ComentariosDejar un comentario

  • Hola Laura ! Soy Diane, y despues de vivir casi 15 anos en Paris, pienso que el mejor momento para viajar es agosto. Hace calor y todos los parisinos estan de vacaciones lejos de la ciudad. Quizas algunos lugares pueden estar cerrados, pero me parace que podes approvechar mas ! Paris con el calma de agosto tiene une “charme” que siempre me encanto !! Besos de Francia

  • Echo de menos aquellos post más…personales por así decirlo. Los últimos se parecen en bastante a una guía turística. Me gustaban más aquellos en los que no se dependía tanto del sponsor y eran un relato vívido de las experiencias de dos viajeros sin más compromiso que el que habían adquirido con ellos mismos y con “agujeros en el pantalón”

    • Hola Patricia,

      Esos relatos los podés encontrar hoy en mi cuenta de IG o, más extendidos, en mis libros. En este blog también eh, escribo mucho, sólo hay que bucear un poco. Lamento que te moleste que este se haya vuelto mi trabajo; a mí en cambio me hace feliz. Gracias a esos sponsors y a subir información útil que la gente encuentra vía Google puedo seguir financiando mis viajes y vivir con la mochila al hombro tiempo completo. No tengo más compromiso conmigo misma que el de vivir mi vida de un modo que me apasione, y este blog no es más que una herramienta para ello. Te mando un beso.

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