- Diario de cuarentena

Y que sea siempre yo

La semana pasada mi abuela Imperio cumplió 80 años y le organizamos la fiesta vía Zoom. En su casa estaba mi abuelo —estrenando prótesis de cadera— , el señor que cuida a mi abuelo — que se llama Daniel, pero todos le dicen "Ángel"...

Buenos vecinos

Parte I Empecé a ir a la verdulería del barrio de enfrente cuando esto de la pandemia se volvió real y las salidas en auto, limitadas. Admito que no me gustaba mucho el negocio. El garaje devenido a comercio es un lugar oscuro con poca...

Lo extraño de extrañar

Me doy cuenta de que es tarde porque el sol que entra por las hendijas es demasiado poderoso. Sol de las once, calculo. Miro el celular. Tengo suerte, son menos de las diez. Desde que empezó esta cuarentena hay un ruido al que me había...

Autorretrato

Declararon la cuarentena dos días antes de que se cumpliera el plazo para ir a buscar mis espejos. Hacía un año que los marcos de Zanzíbar daban vueltas por mi casa, y cuando tuve el baño listo, cuando me hice un lugar para cargarlos en el...

Postal Sonora

Yo pensé que era un drone. Había salido a llevarle comida a mi mamá y justo cuando estaba dejando la bolsa en su puerta ─y la noche se me hacía callada como madrugada de invierno─ lo escuché: un zumbido parejo pero extraño, que cortaba el aire...

De hábitos

La primera noche que me tocó pasar en cuarentena se cortó la luz en media ciudad. Quedé del lado oscuro. The Dark Side pero de ninguna Moon: en zona norte pasa siempre igual. Yo estaba cocinando y de repente PUM: la sensación espantosa y...

Encierro

Voy recopilando frases que leo en estos días y que le dan sentido a esta prisión domiciliaria nivel mundial. Anoto: “Ahora ya sabemos que la vida es comer con un amigo en una terraza, ir de librerías, tomar el sol, ver una película, perderte...

Qué suerte la mía

Una sola idea me da vueltas en el cuerpo desde que empezó el encierro: qué suerte la mía. Qué suerte de jardín, que suerte ventanas. Incuso, más atrás: qué suerte de techo y de agua en las canillas y de trabajo que se mete y se saca de la...

Otra vida

A las 10 de la mañana el silencio era tanto que me pregunté si quizá la desesperación de la noche anterior no me había devenido en sordera. No cantaban ni los pájaros. A mi barrio lo había amanecido un día precioso pero ni el verde de las...