Nena abandonadora

Siempre dije que me las iba a tomar. Use esa frase cientos de miles de veces, como una suerte de defensa, consuelo o amenaza cada vez que todo lo que me rodeaba tambaleaba o – lo que es aún peor – parecía derrumbarse sobre mi. La dije tantas veces que las personas que me rodean comenzaron a perderme el miedo. Esos mismos son los que...