Me encanta comer. Como sin culpa, como con curiosidad, como con ganas. No me importa si estoy llena, si me crecen un poco la panza y los cachetes o si después de comer toca subir una montaña. Para mí, la comida es un ritual que va mucho más allá de la alimentación y que juega un rol muy importante en mis viajes. Puede jugarme muy mal y empañar la experiencia de un país entero, o puede hacerme llorar de la emoción literalmente. Por eso, durante mi viaje por Iquitos quise salirme un poco de los platos esperables a base de pescado, y animarme a probar otros que fueran bien propios del amazonas peruano. En este post, una lista de cinco platos típicos de la selva peruana.

platos típicos de la selva peruana

1. Cecina

Si buscan en google se van a encontrar que la cecina es un tipo de carne deshidratada que se origina en España y se consume en distintas partes del mundo, preparada de diferentes maneras. En Iquitos, la cecina es de cerdo, se hace ahumada, y se sirve en trozos grandes acompañada de alguna guarnición. Dos cosas me llamaron mucho la atención de este plato: primero, el color ─es un rosa bastante fuerte que al principio impresiona─ y segundo lo intenso del sabor ─soy muy fanática de la carne de cerdo y aunque estoy acostumbrada nunca había comido algo ahumado tan sabroso. Y lo mejor, es que no cae pesado como otras variaciones de la misma carne, así que podría tranquilamente decir que este fue mi plato preferido de todo el viaje.

2. Juane

Y no Juanes como es cantante, es otro de los platos típicos de la selva peruana, que se sirve especialmente durante las fiestas de San Juan. Se trata de una especie de paquetito de hoja de bijao, que al abrirlo contiene una bola hecha a base de arroz y especias rellena con carne de gallina, huevo y aceitunas. (La apariencia es como la de un tamal pero más grande y redondo). A veces el arroz se reemplaza con yuca, frijoles o mezcla de arroz y yuca.  Si bien el sabor es muy bueno, lo que más me gusta del Juane es su historia. No se sabe si era un plato precolombino o no, pero sí que al llegar los españoles los se popularizó el episodio bíblico en que Salomé pide a Herodes la cabeza de San Juan el Bautista, otorgándole a este plato el nombre de Juane en referencia a San Juan. Otro de los datos interesantes es que se cree que el Juane era un alimento elaborado para los viajeros: se transportaba fácilmente y podía durar días sin echarse a perder.

3. Tacacho

Es una de las guarniciones más comunes que acompañan a la cecina, y se come tanto en el almuerzo como en el desayuno. Se trata de bolitas de masa de plátano verde, grasa de cerdo y sal. A veces, se pone también chicharrón. En apariencia, pensé que nunca había comido algo así, pero fue llevármelo a la boca y reconocer el sabor enseguida: el tacacho es muy similar al mofongo de Puerto Rico, sólo que más pequeño y con distinta presentación. (Con ají de cocona, una fruta típica de la selva, es una delicia).

4. Suri

Cada vez que me preguntaban “qué fue lo más raro que comiste alguna vez”, yo me quedaba pensando, porque la lista es larga pero a esta altura ya nada me parecía lo suficientemente extraño. Nada…hasta que llegué a la selva peruana y me vi cara a cara con el suri. A decir verdad, estos gusanos y yo habíamos tenido nuestro primer encuentro en Ecuador, pero yo me había hecho la otra.

Fuentón lleno de suri antes de ser preparado

En Iquitos, no pude desentenderme y no quedó otra que probar. Se trata de unos gusanos gordos y gelatinosos (asco, pero es la verdad) que crecen en el tronco de los árboles de palmito. Se pueden comer crudos, asados o en anticucho y al parecer son el snack preferido de la zona. Yo me animé a comerlos ahumados, así en pincho, y aunque me dio impresión reconozco que el sabor y la textura no son tan distintas a las de un chinchulín (así llamamos en mi país a los intestinos de la vaca, y sí, nos los comemos también). También van con el ají de cocona.

5. Patarashca

Sería impensado no incluir un plato a base de pescado, y como hay tantos, la patarascha me pareció lo más representativo: se puede preparar con todos. Se trata de una comida típica de la selva peruana que consiste en pescado envuelto en hoja de plátano, preparado a la parrilla o al horno, condimentado con ajo, pimienta cebolla, comino y ají.

Más info:

El mejor lugar para comer suri es el mercado de Nanay, donde también pueden encontrar frutas típicas de la región que probablemente no vean en otra parte.

Si quieren una experiencia distinta y probar estos platos con un poco más de sofisticación, el restaurante “Al Frío y al fuego” es considerado el mejor de Iquitos. Los platos rondan los 40 soles y si no son de muy buen comer, se pueden compartir.

Si piensan viajar a Iquitos, acá les comparto una guía con datos prácticos para que organicen su viaje.

Este viaje a Iquitos fue parte del proyecto #3TravelBloggers y contó con el apoyo de Avianca. Mantengo total control de lo que escribo (aunque a veces escriba descontroladamente). Acá les comparto el episodio que filmamos, por si se quedaron con ganas de más:

            

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Laura Lazzarino

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