A pesar de ser uno de los países más pequeños del continente, El Salvador es un gran país para descubrir. Por miedo, falta de información y de tiempo, lo excluí de mi viaje centroamericano en 2009. Hoy, después de empacharme a fuerza de pupusas y de maravillarme con los verdes de sus paisajes, lo imponente de sus volcanes y la calidez infinita de su gente, puedo decir que cometí un error. Por eso decidí escribir esta guía, con consejos, datos prácticos, rutas para viajar a El Salvador y alguna que otra recomendación a tener en cuenta antes de viajar por este hermoso país. Si tienen la posibilidad, no la desperdicien. Les puedo asegurar que se van a venir con ganas de más.

Y si quieren ir entrando en tema, no dejen de ver este video que hicieron mis compañeros de #3TravelBloggers en su paso por el país. Miren si El Salvador hará maravillas, que Juan aprendió a surfear en una tarde, sin más.

Cómo llegar a El Salvador:

 Avión: Viajando desde Sudamérica, Avianca tiene vuelos diarios que se conectan desde Lima. Desde España, Avianca también conecta Madrid con San Salvador, vía Bogotá.

Por ruta, si es que El Salvador forma parte de un viaje mayor, ya sea desde Guatemala o desde Honduras hay carreteras bien conectadas para poder entrar o salir del país sin problemas

Fronteras:

Hay varias, y todo va a depender del trayecto que esté realizando cada uno. Nosotros cruzamos por dos: Juan por La Hachadura, yo por Las Chinamas. Juan viajó a dedo y no tuvo problemas, los trámites aduaneros fueron rápidos. Yo llegué a la frontera cuando ya caía el sol. No tuve problemas para hacer migraciones, y los mismos oficiales me ayudaron a conseguir un bus hasta Ciudad de Guatemala. Cambié dinero ahí mismo, pero tuve que discutir un poco para que me dieran un precio justo. Por lo demás, sin inconvenientes.

Atención: Salvador forma parte del área CA4, compuesta por Guatemala, El Salvador, Honduras y Nicaragua. Entrando a cualquiera de esos países les van a dar 90 días. Si están haciendo un viaje largo, calculen bien el tiempo porque los 90 días son válidos para los 4 países (no para cada uno). Y atención: son 90 días de corrido, no 3 meses calendario.

¿Qué se necesita para hacer aduana en El Salvador? ¿Hay que sacar una visa?

En primer lugar, es necesario tener un pasaporte vigente, que tenga al menos 6 meses de validez. Los argentinos, al igual que la gran mayoría de los países hispanoparlantes, no necesitamos visa para viajar a El Salvador. Cubanos  y venezolanos sí necesitan tramitar una visa de turista. La misma se tramita en el consulado de El Salvador y tiene un valor de… . Ciudadanos peruano, mexicanos y estadounidenses no necesitan un visado pero sí una tarjeta turística, que tiene un valor de U$D 10 se consigue en el aeropuerto.

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Juayúa, en la Ruta de las Flores

¿Qué vacunas son obligatorias?

Aunque no en todas las fronteras lo exigen, por reglamentación es obligatorio presentar un certificado internacional de vacunación contra la fiebre amarilla. Por recomendación, conviene también tener las vacunas de Hepatitis A y B, tétanos y fiebre tifoidea, aunque no son obligatorias.

Por otra parte, en las áreas más tropicales del país, existen enfermedades transmitidas por los mosquitos, como el dengue. Aunque no hay vacuna, se aconseja utilizar siempre repelente, dormir con mosquiteras y llevar ropa que cubra la piel para minimizar el riesgo de picaduras.

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Joya de Cerén, Patrimonio de la Humanidad

Cuándo ir:

El Salvador, como todos los destinos, tiene momentos del año que son mejores que otros para viajar (aunque todo el año es una buena ocasión). La temporada seca va desde noviembre hasta abril, y es la más conveniente para visitar las áreas tropicales, sin sufrir las lluvias o los aluviones de mosquitos. La desventaja de esta estación, aunque el clima sigue siendo tropical, atardece muy temprano y los días se acortan. Toca madrugar para aprovechar la luz al máximo. De mayo a octubre es época de lluvias, y transitar algunas rutas puede ser complicado. Si se puede elegir, lo mejor es ir al principio o al final de la estación seca, cuando el calor no es tan fuerte.

Lago de C

Lago de Coatepeque

Dinero:

La moneda oficial de El Salvador es el dólar estadounidense. Las casas de cambio se consiguen con facilidad, lo mismo que los cajeros. Sin embargo, como ya mencioné anteriormente, la economía del país se maneja con cambio. Es muy difícil conseguir vuelto de U$D 100 o de U$D 50. Les aconsejo llevar billetes chicos y hacerse rápido de monedas, y les comparto algo que ya escribí sobre la “cora”, un término que se acuñó en El Salvador, y que ya tiene identidad propia.

Con cada oferta me sorprende más la naturalización del término “cora”, que no es más que la españolización de “quarter”, la palabra en inglés usada para referirse a 25 centavos. (…) El Salvador maneja su macro economía con billetes verdes, pero el común de la gente tiene los bolsillos llenos de monedas. Pagar con un billete de 50 ─o a veces, incluso, hasta de 20─ puede representar un problema, porque nadie tiene vuelto para dar. Lo curioso de El Salvador, sin embargo, es que el cuarto de dólar ─la cora─ tomó una identidad propia que va más allá del valor monetario que representa. (…) Las cosas más fundamentales de la vida cotidiana se miden en coras. La transformación o, mejor dicho, el empoderamiento que la moneda de un cuarto adquirió en El Salvador es tan trascendental que por momentos pareciera que es una denominación completamente independiente del dólar billete. La moneda que rige Franklin es válida y conocida en cualquier lugar del mundo; pero se vuelve cora vital, cora diaria, ni bien uno pone un pie en El Salvador.

Costo de vida:

Aunque este ítem es muy relativo (todo depende de cada viajero y del presupuesto que quiera manejar), acá copio algunos índices que pueden servir para tener una idea. Tengan en cuenta que este es un blog mochilero y siempre viajo con bajo presupuesto; si quieren gastar más, siempre van a poder hacerlo.

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Comer en El Salvador

Para comer barato y rico, en casi todas las ciudades hay puestos callejeros en los que se puede conseguir un menú por valores entre U$D 2 y U$D 3, siempre con bastante arroz, ensalada y frijoles.  Si quieren buenas porciones de carne, los precios parten desde U$D 5.

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Almuerzo en Suchitoto, U$D 2: arroz con milanesas de papa. Se podía poner carne pero preferí pasar. Del arroz se podría pedir yapa.

Esta comida callejera fue la más rica de todo el viaje. Almorzamos en Juayúa, en un puestito muy simple. U$D 3 y comimos: arroz con frijoles, carne (riquísima) ensalada de tomates con cilantro y ensalada de lechuga y zanahoria. Todo con las infaltables tortillas. Una delicia.

Esta comida callejera fue la más rica de todo el viaje. Almorzamos en Juayúa, en un puestito muy simple. U$D 3 y comimos: arroz con frijoles, carne (riquísima) ensalada de tomates con cilantro y ensalada de lechuga y zanahoria. Todo con las infaltables tortillas. Una delicia.

En todo los viajes en bus se subió gente ofreciendo snacks por U$D 0,25: bolsas con fruta cortada, bolsitas de maní, chocolates, pepinos con sal. Para cenar, las pupusas son un plato obligado. Cuestan entre U$D 0,4 y U$D 0,8, dependiendo del lugar, del relleno y del tamaño, y con 3 uno queda más que satisfecho. ¿Qué es una pupusa? La teoría dice que es una tortilla hecha con harina de maíz (las hay también de harina de arroz y de harina de yuca), rellena con diferentes ingredientes a elección: queso, frijoles, loroco (una flor comestible propia del país), chicharrón, jamón y queso, hojas de mora. Se arman en el momento, y luego de unos minutos asadas al fuego, están listas para comer. Pero la práctica demuestra que es mucho más que eso…La pupusa es un alimento primordial, hecho por las manos de las mujeres salvadoreñas y transmitida de generación en generación. Un alimento simple pero vital, que genera empleo a más de 250.000 personas en todo el país y que deja una huella en el paladar de cada viajero que visita esta tierra: les puedo asegurar que cuando se vayan, van a preguntarse por qué no hay pupusas a la vuelta de cada esquina. Mi preferida: la revuelta, que tiene queso y frijol, y la de queso con loroco. Es comer, y comer, y comer…

Orden de pupusas para compartir. La foto no le hace justicia al sabor. Créanme que esto es una delicia.

Orden de pupusas para compartir. La foto no le hace justicia al sabor. Créanme que esto es una delicia.

Dormir en El Salvador

El alojamiento en El Salvador está orientado a un turismo de poder adquisitivo medio-alto. Me costó mucho encontrar hostels. Sin embargo, como éramos dos viajando, descubrimos que una habitación privada nos valía más o menos lo mismo que dos dormis. Pagamos entre U$D 10 y U$D 12 cada una, por un cuarto para nosotras, con ventilador y TV (que no uso, pero para que se hagan idea de las comodidades). A veces ese precio era con baño compartido, a veces con baño privado. A veces había cocina disponible, otras veces no. Siempre me resultaron más baratas las pensiones familiares (que no tienen página web y que son atendidas por sus dueños) que los hostels que aparecen en los sistemas de reserva.

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Transporte en El Salvador

Aunque hacer autoestop en El Salvador es posible (y funciona bastante bien), como estaba con poco tiempo y el transporte es tan barato, decidí hacer el viaje en bus. Puede que no sea la alternativa más cómoda, pero los buses públicos de El Salvador son la mejor manera de conectar todo el país: además de que hay mucha frecuencia, la vida a bordo del bus es una demostración más de la cultura local, donde se puede aprender de todo (empezando por la buena predisposición de la gente, que no se malhumora por viajar apretujada). Cada trayecto cuesta entre U$D 0,25 y U$D 0,90. Se viaja lento por la cantidad de paradas que hace, pero siempre se consigue asiento para ir más cómodo. Los vendedores ambulantes son una atracción en sí.

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Qué ver y qué hacer en El Salvador:

El país chiquito puede engañar a primera vista: es cierto que el territorio es pequeño, pero la cantidad de actividades que se pueden hacer también son muchas. Esta es una lista con las más recomendadas:

Ruta de las Flores: Quizá uno de los circuitos más promocionados del país, este recorrido que abarca un puñado de pueblos coloniales, sorteando una carretera que se debate entre curvas y verdes de todos los colores, es un punto obligado. En mi post “En bus por la Ruta de las Flores”, pueden leer con más detalle sobre mi viaje por este paseo.

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Suchitoto: La joya colonial del país, es uno de los pueblos que hay que ver para sentir el devenir de la vida en el interior del país. Hermoso, tranquilo y muy cerca de la capital, Suchitoto es un pueblo que hay que ver. En mi post “El tiempo en Suchitoto” pueden leer más sobre el ambiente que reina por allí.

Joya de Cerén: Nombrada como la Pompeya de América, estas ruinas son la aldea mesoamericana mejor conservada hasta el día de hoy. Declarada Patrimonio de la Humanidad por la UNESCO, este parque arqueológico no alberga centros religiosos ni mortuorios, sino que guarda los vestigios de la gente común, campesinos de la época.

Playas del Tunco: Conocida internacionalmente por ser un centro de surfistas, esta playa es el lugar ideal no sólo para expertos sino también para los que están deseosos de aprender. Pero atención, no es la única. En esta lista pueden encontrar las 10 mejores playas del país, con atractivos para todos los gustos.

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Lago de Coatepeque: El color del agua de este lago basta para convencer a cualquier incrédulo. Rodeada de paisajes naturales imperdibles, y situada en un escenario sin igual, esta fuente agua volcánica es una de las postales más impresionantes del país.

San Salvador: Si bien la capital no es de las más impresionantes del mundo, ningún viaje estaría completo sin recorrer los íconos de la ciudad más importante del país. Plazas, museos y gente que siempre está dispuesta a sonreír, San Salvador amerita al menos dos días de viaje. En este artículo pueden encontrar una lista con lo mejor para ver y hacer en la ciudad.

Si están planificando un viaje por El Salvador, no se pierdan este post de Juan “Salvador, el pulgarcito de América”, con mucho detalle sobre qué ver y qué hacer en el país. Además de las recomendaciones, van a encontrar mucha info y curiosidades.

¿Es peligroso viajar por El Salvador?

Sin lugar a dudas, la seguridad es una de las preocupaciones más grandes al momento de pensar en viajar a El Salvador. No hay que enceguecerse, pero tampoco desesperarse. Si bien es cierto que las Maras existen y que el país tiene problemas de seguridad, los ataques a viajeros son muy raros. Viajar es completamente posible si se toman algunas precauciones (que tienen más que ver con el sentido común que otra cosa). No exhibir alegremente objetos de valor por la calle, ni caminar de noche por zonas alejadas o desconocidas, es una buena idea. Vestirse de manera modesta y evitar los alborotos es una forma de mostrar respeto. Es mejor andar con poco dinero encima y tener copias de pasaporte y cualquier tipo de documentación. De todas maneras, no van a tardar mucho en comprobar que lejos de las malas noticias, la gente de El Salvador es muy amigable, y los miedos y dudas previos al viaje se van a ir tan pronto como empiecen a viajar por este maravilloso país.

Yo quedé así de contenta!

Yo quedé así de contenta!

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Laura Lazzarino

42 ComentariosDejar un comentario

  • He vivido en El Salvador y para mi fue una sorpresa descubrir el pulgarcito. Me alegra que para ti tambien. Felicidades por el post, seguro que animas a mucha gente a superar los miedos y prejuicios para visitar este increible país que tiene tanto que ofrecer. Este año vuelvo a viajar allí y seguro que hago uso de tus recomendaciones.

  • La verdad es que me “hiciste sentir ” El Salvador .Porque hay algo de lo inasible que trasmiten tus palabras, es el pueblo haciendo vida. Eso entrañable que nos hace humano que parece por el camino vamos perdiendo, por tener, por comprar. . . en fin por la mercancía.
    Gracias por tus palabras en la américa profunda es muy dificil sentirse solo . . . y es porque nos habita un solo continente.

  • Hola Ben buenos días , iré a conocer a un amigo a El Salvador , el vive en sensuntepeque y yo quisiera hacer turismo , me recomiendas un buen Hotel cerca y cuál es el aeropuerto más cerca , te lo agradecería mucho .

  • Que linda perpectiva la tuya, la virtud más grande de El Salvador es que tenemos de todo en un territorio pequeño, desayunas en la montaña, almuerzas en la playa y puedes cenar en la Ciudad en un solo día =)

    Me declaro seguidora de tu blog

  • Hola, siento que es importante que quienes viajan a El Salvador también sepan que es un país con alta actividad sísmica, estuve allí en estos días y pegué un susto terrible, no paraba de temblar, tuve que devolverme al otro día.
    Igualmente es difícil estar tranquilo, siempre pendiente que no hayan pandillas por el lugar
    llegar al centro histórico es dificil y está en reparaciones. Hay mercados por todos lados y muy desordenados, mezclan ropa interior y al lado hay pan, frutas, ferreterías, todo en la calle invadiendo el carril y parte de la vía de los carros. En todo caso pasas por allí con mucho miedo porque los taxistas nos decían que en los mercados estaban los pandilleros.
    La gente es supremamente amable, eso es verdad, sin embargo, piénsenlo dos veces e investiguen bien antes de ir sobre el tema de las pandillas y la actividad sísmica. Ya si deciden ir, por lo menos, es bajo su riesgo luego de estar bien informados.

  • Entonces no es tan real eso de que no hay delincuencia, yo pienso viajar a alguna playa, me gustaría que saber que tan peligroso es viajar a El salvador

    • “No es tan real eso de que no hay delincuenca”. A ver, es Latinoamérica…delincuencia hay en todas partes. Lo que también hay es gente linda, un país que vale la pena y muchas, pero muchas cosas para conocer.

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