Hoy 30 de noviembre se conmemora en Argentina el Día Nacional del teatro, en homenaje a la fundación del Teatro de la Ranchería, el primer espacio en que se representaron piezas dramáticas en Buenos Aires. Así como hay viajeros que no se pierden ni una sola iglesia, o que disfrutan paseando en los cementerios de cada lugar que visitan, yo tengo debilidad por los teatros. Me gusta visitarlos en el silencio de la tarde, aprender de su historia, admirarlos por lo que son en sí mismos. Así que me pareció oportuno escribir un post sobre esos teatros que, por algún motivo u otro, quedaron grabados en mi retina. Con ustedes, mi top 3 de los teatros que hay que visitar, aunque sea una vez en la vida:

Teatro Amazonas:

Tiene un lugar en mi lista por un simple motivo: con solo verlo me muero de ganas de viajar al pasado, de asistir a una gala en plena belle epoque brasileña, de acercarme aunque sea un poquito a lo que debe haber sido aquel ambiente de riqueza en plena selva amazónica.

Teatro Amazonas

En el corazón colonial de la ciudad de Manaos, una cúpula colorida sobresale entre los cables y edificios. Hay que sortear laberintos de calles mugrientas y vendedores hastiados por el calor para llegar hasta allí, pero ni bien uno alcanza el sitio, el cielo se abre y es imposible mantener la boca cerrada. El Teatro Amazonas es la prueba perfecta del esplendor que atravesaba la zona a fines de SXIX, cuando la fiebre del caucho convirtió a Manaos en una de las ciudades más prósperas del continente. Aunque el edificio es, ya de por sí, opulento en su magnitud, mucho más lo es si se lo piensa en relación al contexto histórico y geográfico en el que fue construido. Hoy mismo Manaos sigue siendo un lugar remoto en el mundo, inmerso en la selva amazónica. ¿Cómo terminó semejante teatro en plena jungla?

sala teatro amazonas

El teatro comenzó a construirse en 1884. Se utilizaron materiales traídos en barco desde toda Europa: el hierro de las paredes es de Inglaterra, el bronce de Bélgica, los cristales de la araña de Italia, el telón de Francia. La madera que se utilizó es originaria de Brasil, pero así mismo viajó hacia el viejo continente donde fue trabajada y enviada nuevamente hacia Manaos. Sin lugar a dudas, lo más llamativo son las 60.000 piezas de cerámica esmaltada provenientes de Alsacia que revisten la cúpula, con los colores de la bandera nacional. El teatro fue inaugurado en el año 1896. El propio Enrico Caruso fue invitado a cantar en la primera gala, pero se negó por temor a que la humedad le arruinara la voz.

teatro de manaos

Desde aquella época, el teatro ha tenido altos y bajos y el costo de su mantenimiento provocó su cierre en más de una oportunidad. De hecho, pasaron casi 90 años sin ninguna representación hasta que en el año 2003 Amazonino Mendes, el nuevo gobernador del Amazonas, decidió que era hora de que la ciudad contase con una orquesta profesional, un coro y un cuerpo de ballet. En un acto un tanto controversial, decidió destinar más de 1 millón de dólares al proyecto, en una región donde más de la mitad de la población es analfabeta y vive con aproximadamente 50 dólares al mes.

platea teatro amazonas

cupula teatro amazonas

Actualmente el Teatro Amazonas se encuentra abierto al público. Además del cronograma anual de funciones, se brindan visitas guiadas en inglés y portugués de lunes a sábados. El valor es de U$D 5 aproximadamente y se puede reservar turnos en este e mail: teatroamazonas@culturamazonas.am.gov.br.

Palau de la Música Catalana:

Fue amor a primera vista. Ni habíamos entrado que yo ya quería quedarme a vivir ahí. Esto escribía en mi diario el día en que lo conocí:

“Alguna vez ya lo dije: me encantan los teatros. Disfruto mucho más cuando tengo la posibilidad de visitarlos vacíos, que de asistir a un espectáculo. Me gusta el silencio, el frío lúgubre producto de la falta de luz, y el olor a escenario (sí, los escenarios de madera tienen un olor especial). Para mí,  esas visitas diurnas son mucho más reveladoras porque no están teñidas ni de luces ni aplausos. El alma del teatro se palpa en el silencio, y hay que saber escuchar…”

Podría rebuscar en el diccionario sinónimos sofisticados para empezar a describir el edificio, pero no quiero adornar mi sinceridad. El Palau es increíble. Mágico, asombroso, sorprendente. Y siento me quedo corta. No se parece a ningún otro teatro que haya conocido. No sólo porque su estructura misma es diferente, sino porque su decoración modernista rompe con todos los esquemas conocidos y dan como resultado una obra que provoca todo tipo de sentimientos hermosos.

Palau de la musica catalana

A ver, miren…miren las musas al fondo del escenario, el órgano, la claraboya que cae como una gota de agua, la terminación de las columnas como si fuesen colas de pavo real, los pegasos asomándose al escenario, los vitrales.

Construido en Barcelona por el arquitecto catalán Lluís Domènech i Montaner entre 1905 y 1908, el Palau cuenta con una de las salas de concierto más singulares que existe. Además, ya que la estructura está cubierta en gran parte por vidrio, la sala es considerada la “más naturalmente iluminada del mundo”.

Sin entrar en detalles arquitectónicos o históricos, voy a remitirme a los dos elementos que más me impactaron de toda la visita: la claraboya y las musas del escenario.

claraboya palau de la musica

musas del palau de la musica

sala de concierto palau de la musica

techo palau musica catalana

Los modernistas se inspiraron mucho en la naturaleza. Estas rosas decoran el techo del Palau.

El Palau ofrece visitas guiadas por un valor de 17 euros. Pueden consultar los horarios acá.

Teatro Municipal Rafael de Aguiar:

No podía faltar en esta lista sencillamente porque este teatro es parte de mí. Como suele suceder, las personas solemos no apreciar lo que tenemos cerca, y nos maravillamos con lo que es ajeno, lo que está lejos, lo que nos parece nuevo. ¿Cómo iba a darme cuenta del valor del teatro si entré una infinidad de veces, si me pasé mi adolescencia saltando y bailando en ese escenario? Estudié danza desde los ocho a los dieciocho, y no exagero si digo que, después de mi casa y de la escuela, el teatro era el lugar donde más tiempo pasé en mi adolescencia. Que es una réplica del Colón, que el telón tiene un millón de años, que el manto rojo de la cúpula lo pintaron con la sangre del pintor que se vino abajo en plena obra. No se la infinidad de historias entre verdaderas y legendarias que escuché sobre el teatro a lo largo de toda mi vida, pero sí sé que hay una cosa que es cierta: lo amo, lo amo con todo mi corazón.

El Teatro Municipal Rafael de Aguiar está en la ciudad de San Nicolás (Buenos Aires, Argentina), y fue inaugurado en el año 1908, dos años después de que comenzara su construcción. Ha funcionado de manera ininterrumpida desde entonces.

Teatro municipal rafael de aguiar

 telon teatro rafael de aguiar

platea teatro municipal san nicolas

cupula teatro san nicolas

La mala noticia es que no hay visitas guiadas al teatro. La buena es que cuando vengan a San Nicolás, me avisan y los llevo con gusto. Como en el teatro se dictan clases de diferentes actividades artísticas, las puertas siempre están abiertas y se lo puede recorrer sin problemas. Y créanme, no hay nada más lindo que el frío húmedo de la sala, que el rechinar agudo del escenario y que el ruido de telón al subir.

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Laura Lazzarino

4 ComentariosDejar un comentario

  • Qué maravilla entrar a una ciudad por su teatro! es de las primeras cosas que visito cuando viajo. En la última vueltita al mapa que di, pasé por el Teatro Libertador de Córdoba (donde tuve la suerte de conocer al Jefe de Producción que nos hizo una visita “fuera de programa” mostrándo el teatro como un trabajador del arte solamente sabe hacerlo; luego nos invitó a ver ópera esa misma noche!, fue una experiencia increíble). Una semana después estaba parada en medio del Teatro Argentino de La Plata, con su arquitectura brutalista, su sala moderna y sus historias de fantasmas y sabotajes.
    Gracias por contar de estos teatros! esta teatrera agradece el aliciente!!

  • Laura, me encantan estos teatros vacíos, esperando con paciencia la función, y el modo en que los disfrutas por lo que son, así, tal cual, en silencio. Hace un par de meses nos colamos de puntillas en el teatro de Batumi (Georgia) para curiosear entre sus butacas y acabamos invitados a la premier de esa misma tarde. Cosas de viajes 🙂

  • Que grande Lau!!! El Teatro de San Nicolas el mas bello!…te falto poner que después de recorrer el teatro, podes tomarte un lindo San Martín en el bar de al lado 😉

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